Se produjo un incidente insólito durante la salida del helicóptero del presidente estadounidense Donald Trump de la Casa Blanca, después de que un avión de pasajeros recibiera autorización para despegar del Aeropuerto Nacional Reagan al mismo tiempo, en contra de los procedimientos de seguridad estándar que se aplican durante el desplazamiento del helicóptero presidencial.
La Administración Federal de Aviación (FAA) ha abierto una investigación sobre el incidente, pero ha recalcado que la vida del presidente nunca estuvo en peligro.
Según la FAA, el Marine One partió hacia la Base Conjunta Andrews, donde Trump abordó el Air Force One para viajar a California. Al mismo tiempo, el vuelo 3742 de Envoy Air despegó del cercano Aeropuerto Nacional Reagan con destino a Pensacola, Florida. Según los hallazgos preliminares, el avión de pasajeros pasó por encima del helicóptero presidencial.
La FAA declaró que no existió riesgo de colisión, pero sí se produjo una “pérdida temporal de separación”, una situación en la que la distancia entre dos aeronaves queda por debajo del mínimo requerido por las normas de aviación. La agencia añadió que el controlador de tráfico aéreo mantuvo comunicación constante con ambos pilotos durante todo el incidente.
Fuentes familiarizadas con el asunto informaron a The Wall Street Journal que los controladores aéreos no detuvieron el tráfico aéreo civil en el Aeropuerto Nacional Reagan mientras el helicóptero presidencial despegaba, como establece el procedimiento habitual. Según la normativa federal, las aeronaves deben mantener una separación horizontal mínima de 2,4 kilómetros (1,5 millas) y una separación vertical de 152 metros (500 pies).






