El mundo cultural israelí quedó sumido en duelo este domingo tras el anuncio de la muerte del cantante Yishai Levi, uno de los artistas más influyentes de la música oriental y mediterránea en Israel, a los 63 años.
Levi murió después de que su estado de salud se agravara en los últimos días y fuera ingresado en estado grave en el Centro Médico Shaare Zedek de Jerusalén, donde los médicos intentaron salvarle la vida hasta certificar su fallecimiento.
Yishai Levi murió a los 63 años tras una carrera que transformó la música mediterránea israelí y dejó una huella profunda en varias generaciones de oyentes.
Yishai Levi nació el 20 de enero de 1963 en Rosh HaAyin, en una familia religiosa de origen yemení. Creció junto a su hermano, el cantante Nati Levi, y desde muy joven destacó por una voz que marcaría el desarrollo de la música mizrají en Israel.
Sus primeros pasos artísticos llegaron en clubes y fiestas locales. Después de completar su servicio militar en el Cuerpo de Artillería, alcanzó notoriedad entre 1983 y 1984, cuando colaboró con el músico Moshé Ben-Mosh en una serie de álbumes de fiesta que lograron gran éxito comercial.
Con el paso de los años, Levi consolidó un repertorio que lo convirtió en una figura central de la cultura popular israelí. Su interpretación intensa, su timbre particular y su capacidad para transmitir emoción lo ubicaron entre los nombres esenciales del género.
Una carrera marcada por canciones que definieron una época
A lo largo de su trayectoria, Yishai Levi publicó álbumes y canciones que ampliaron el alcance de la música oriental israelí. Entre sus trabajos más destacados figuran “Hine Ba Hayom” y “Lehitachil Mi-Bereshit”, disco que incluyó el éxito fundacional “Rakadi”.
Canciones como “Rikud Romanti”, “Ishá Ne’emana”, “Ha’achat Sheli”, “Lisa Lisa”, “Aba”, “Re’aya” y “Achar Hu Hol” reforzaron su lugar en la memoria musical del país. Su estilo combinó sensibilidad, fuerza vocal y una identidad mediterránea que conectó con públicos muy amplios.
Levi no solo acumuló éxitos, sino que ayudó a modificar la percepción del género mediterráneo dentro de la industria musical israelí. Su obra contribuyó a llevar una tradición sonora vinculada a raíces orientales y yemeníes hacia espacios de mayor reconocimiento nacional.
Su impacto se mantuvo durante décadas gracias a una relación directa con el público. Incluso en los momentos más difíciles, sus actuaciones y grabaciones conservaron una carga emocional que lo distinguió dentro de la escena musical de Israel.
Luchas personales, regreso a los escenarios y legado cultural
Junto con su éxito artístico, la vida de Yishai Levi estuvo atravesada por duras luchas personales. Durante años enfrentó graves adicciones a las drogas, además de problemas con la justicia, detenciones, accidentes de tráfico e incidentes delictivos que marcaron etapas complejas fuera de los escenarios.
A pesar de esas caídas, Levi atravesó varios procesos de desintoxicación prolongados. Aunque recayó en distintas ocasiones, en los últimos años logró mantener una sobriedad relativa y continuó vinculado a la música, sin permitir que sus dificultades personales silenciaran su voz.
El cantante siguió grabando nuevas canciones y actuando ante salas llenas, acompañado por un público que mantuvo hacia él una relación de afecto y reconocimiento. Esa lealtad convirtió su carrera en una historia de talento, fragilidad y persistencia.
La muerte de Yishai Levi cierra una de las trayectorias más significativas de la música oriental y mediterránea israelí. Su legado permanece en canciones que definieron una época y en una voz que cambió el lugar del género dentro de la cultura popular de Israel.