Estados Unidos mantuvo durante las últimas 24 horas sus bombardeos contra infraestructuras militares e instalaciones estratégicas iraníes, mientras la tensión se extendía por el Golfo. En Baréin, las alarmas se activaron después de que Irán asegurara haber atacado con drones Arash la base de Sakhir. Kuwait, por su parte, llevó a cabo operaciones de combate frente a ataques con misiles atribuidos al régimen iraní.
En este contexto, el presidente Donald Trump amenazó con ampliar las operaciones y atacar líneas eléctricas y puentes si las partes no alcanzan acuerdos en las negociaciones. Sus declaraciones coincidieron con informes que indican que las fuerzas armadas iraníes han comenzado a utilizar a los hutíes como instrumento de presión para cerrar el estrecho de Bab el Mandeb.
La sexta noche consecutiva de ataques estadounidenses concluyó con una nueva oleada de precisión, según confirmó el Comando Central de Estados Unidos. En la operación participaron aviones de combate, drones y buques de guerra, que actuaron contra puestos de vigilancia costera, sistemas de defensa antiaérea, infraestructuras logísticas y capacidades navales.
De acuerdo con informaciones publicadas por los medios, uno de los principales objetivos fue un puente estratégico que une Bandar Abás con Shiraz. El aeropuerto de Iranshahr también fue atacado.
En un comunicado, el CENTCOM señaló:
“Hoy, a las 21:40, hora del Este, el Comando Central de Estados Unidos completó su más reciente gran oleada de ataques contra Irán. Las fuerzas estadounidenses, incluidos aviones de combate, drones y buques de guerra, lanzaron municiones de precisión que alcanzaron decenas de objetivos militares iraníes, entre ellos puestos de vigilancia costera, sistemas de defensa antiaérea, infraestructuras logísticas militares y capacidades navales. Esta fue la sexta noche consecutiva de ataques estadounidenses contra Irán.
”Por orden del comandante en jefe, el CENTCOM continúa debilitando las capacidades militares iraníes y exige responsabilidades a Irán por los recientes ataques contra la navegación comercial. Más de 50 000 militares estadounidenses operan en todo Oriente Medio y permanecen alerta, con capacidad letal y preparados».
Ante la activación de las alarmas en Baréin, el Ministerio del Interior pidió a la población que conservara la calma y se trasladara a lugares seguros. Sin embargo, no hubo confirmación oficial de daños en la base de Sakhir. La Casa Blanca sostuvo que el Gobierno estadounidense no permitirá que Teherán mantenga sus amenazas contra las rutas marítimas.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, afirmó que Irán continúa en contacto con Estados Unidos y que, debido a la intensidad de los ataques, ha expresado su intención de alcanzar un acuerdo. Pese a ello, Teherán mantiene una posición inflexible.
La agencia de noticias Tasnim difundió imágenes de murales aparecidos en la ciudad en los que Trump y Netanyahu se ahogan en un “mar de venganza”. Además, Irán rechazó las declaraciones del presidente sobre la liberación de una prisionera, aunque el abogado de Dana Karari confirmó que ella recibió autorización para abandonar el país.
Mientras tanto, las autoridades de Dubái calificaron de falsos los informes sobre explosiones y negaron que se hubieran producido. El presidente Isaac Herzog, por su parte, manifestó su esperanza de que Israel y Arabia Saudí alcancen la paz y elogió la firme respuesta contra Irán.





