La Fiscalía del Estado solicitó al Tribunal Central que revoque la ciudadanía de Rani Ouf y Shadi Eidi, dos árabes israelíes condenados por proporcionar a Hamás información sensible de la empresa de telecomunicaciones Cellcom, donde trabajaban.
Ambos fueron declarados culpables en 2024 de conspiración y de transmitir información al enemigo. Según los fiscales, los datos entregados al grupo terrorista estaban destinados a facilitar el sabotaje de las comunicaciones israelíes durante una futura guerra.
Ouf y Eidi habían sido detenidos y acusados en 2022, después de mantener durante años contactos con agentes de Hamás y de realizar intentos continuados para paralizar las redes de Cellcom en caso de conflicto, de acuerdo con la acusación. El primero recibió una condena de 11 años de prisión y el segundo, de cinco años y medio.
La petición se apoya en una enmienda aprobada en 2023 a la Ley de Ciudadanía, posterior al arresto de los dos hombres. Esa modificación permite retirar la nacionalidad, entre otros supuestos vinculados con delitos de seguridad, a quienes sean condenados por ayudar al enemigo en tiempos de guerra.
La Fiscalía calificó los hechos de “traición efectiva” y sostuvo que las condenas corresponden a “un caso extremo y excepcional de violación del deber de lealtad que los ciudadanos deben al Estado”.
La solicitud fue impulsada por el primer ministro Benjamin Netanyahu y recibió la aprobación de la fiscal general Gali Baharav-Miara, según informó la propia Fiscalía.






