El primer prototipo del Northrop Grumman B-21 Raider realizó el 3 de junio de 2026 una misión de prueba desde la Base Aérea Edwards, en California, bajo el indicativo de radio RAIDER17. Durante el vuelo, dos KC-46 con el indicativo ARRIS operaban en la ruta habitual de reabastecimiento, mientras el Hawker 4000 N639RA de Scaled Composites volaba en la misma zona como SCAT21.
Los aviones cisterna y el SCAT21 podían seguirse en línea mediante ADSBExchange, pero el B-21 no aparecía en los rastreadores públicos. Aun así, el bombardero furtivo fue visible desde tierra durante la misión, lo que permitió observar detalles del vuelo y de su aproximación final.
El B-21 Raider mostró nuevas señales de madurez en pruebas durante una misión desde Edwards en la que fue observado junto a aeronaves de apoyo y dejó ver el funcionamiento de sus superficies de control al aterrizar.
El fotógrafo Fred Taleghani, situado cerca de Edwards para captar imágenes del prototipo conocido como “Cerberus”, explicó que la órbita del Raider parecía cruzarse de forma perpendicular con la de los otros tres aviones. Todos abandonaron la zona cuando el B-21 contactó con la torre de control de Edwards para iniciar el aterrizaje.
La misión se produjo después de que el Raider participara recientemente en ensayos de reabastecimiento en vuelo. La primera de esas operaciones tuvo lugar sobre el este de California el 10 de marzo de 2026, con una duración de 5 horas y 33 minutos, y fue documentada por varios fotógrafos que captaron al prototipo detrás de un avión cisterna especialmente equipado con base en Edwards.
El Raider avanza en pruebas de reabastecimiento y control de vuelo

El 14 de abril de 2026, la Fuerza Aérea de Estados Unidos reconoció públicamente que el B-21 Raider había realizado un reabastecimiento aéreo desde un KC-135 como parte de su programa de pruebas y evaluación. Esa campaña se desarrolla junto con Northrop Grumman en la Base Aérea Edwards.
Durante la aproximación del RAIDER17, Taleghani obtuvo una vista clara del tren de aterrizaje y, sobre todo, de las superficies de control del bombardero. Las imágenes mostraron elementos que actúan como frenos aerodinámicos y que ofrecen nuevas pistas sobre la arquitectura de vuelo del Raider.
A diferencia del B-2 Spirit, el B-21 parece contar con múltiples superficies de control discretas en el borde de salida exterior. En las fotos, la superficie más externa, o flaperón, aparece deflectada hacia arriba, mientras la superficie adyacente, situada en la zona media exterior, parece deflectada hacia abajo.
Esa configuración sugiere que el sistema de control de vuelo del Raider podría emplear una deflexión diferencial de superficies adyacentes, en lugar de una disposición simple de timones de arrastre divididos como la asociada al B-2. La función exacta de cada superficie y las leyes de control correspondientes siguen sin revelarse.
Las imágenes cuestionan comparaciones simples con el B-2

Las fotografías permiten matizar las observaciones que apuntaban a que el B-21 utilizaba timones de resistencia divididos exactamente iguales a los del B-2. La disposición vista durante la misión del 3 de junio muestra un esquema más complejo, aunque los detalles técnicos permanecen bajo reserva.
El valor de estas observaciones radica en que el Raider continúa acumulando datos visibles durante su programa de pruebas. Cada vuelo permite identificar cambios o patrones en una plataforma diseñada para operar con un alto nivel de discreción y con una firma reducida frente a radares modernos.
En paralelo, la Fuerza Aérea de Estados Unidos y Northrop Grumman adoptan medidas para acelerar la producción y la entrega del B-21 Raider. El primer bombardero operativo sigue previsto para llegar a la Base Aérea de Ellsworth, en Dakota del Sur, en 2027.
El Departamento de la Fuerza Aérea y Northrop Grumman ya anunciaron un acuerdo para ampliar la producción del nuevo bombardero furtivo y acelerar su calendario de entregas. Según las declaraciones más recientes, Ellsworth será la primera base operativa del modelo.
Ellsworth prepara la llegada del nuevo bombardero furtivo

Los preparativos en la Base Aérea de Ellsworth están avanzados, con múltiples proyectos de construcción en marcha para recibir la nueva plataforma y proporcionar la infraestructura necesaria. Entre esas obras figura la ampliación de la pista, que obligó a trasladar temporalmente la flota de B-1B Lancer a la Base Aérea de Grand Forks, en Dakota del Norte, el año pasado.
Actualmente se fabrica un número no revelado de B-21 Raider, cuyo montaje final se realiza en las instalaciones de Northrop Grumman en Palmdale, California. Esa es la misma planta donde también se construyó el B-2 Spirit, el bombardero furtivo al que el Raider reemplazará de forma progresiva en parte de las misiones estratégicas.
Un segundo prototipo del B-21 fue entregado según lo previsto en la Base Aérea Edwards en septiembre de 2025. A diferencia del primer avión, no incorporó la sonda de datos aerodinámicos ni el cono de cola que suelen llevar los prototipos durante las primeras fases de las pruebas de vuelo, lo que reforzó la idea de un programa que avanza hacia etapas más maduras de evaluación.