La policía de Toronto afirmó el martes que hombres armados contratados parecían estar atacando lugares de culto judíos en la ciudad, en medio de una investigación sobre tiroteos y atentados vinculados a redes criminales.
Sinagogas y otros espacios judíos de Toronto y de otras ciudades canadienses han sido blanco de ataques armados e incendiarios en repetidas ocasiones, sin que hasta ahora se hayan registrado víctimas mortales.
La policía apunta a redes reclutadas en línea que contratarían a jóvenes mediante aplicaciones cifradas para ejecutar ataques, grabarlos y generar miedo en comunidades judías.
El jefe de la policía de Toronto, Myron Demkiw, declaró en una rueda de prensa que jóvenes estaban siendo reclutados mediante aplicaciones de mensajería cifrada para ejecutar ataques en la ciudad, incluido el tiroteo ocurrido en marzo contra el consulado de Estados Unidos.
Demkiw describió un “modus operandi recurrente y similar”, basado en la contratación de delincuentes a través de canales cifrados. Según explicó, los jóvenes son contratados para llevar a cabo los ataques y, para cobrar, se les exige grabar lo ocurrido.
Investigación sobre células, reclutadores y armas compartidas
“¿Quién paga por esto? Eso es lo que estamos tratando de averiguar”, afirmó Demkiw. El jefe policial añadió que algunas de las personas detrás de esas contrataciones buscan generar un clima de miedo en varias comunidades, incluida la comunidad judía.
El superintendente jefe de la Policía de Toronto, Joseph Matthews, indicó que la investigación apunta a “múltiples redes” con varias capas. Los agentes creen que quienes cometieron tiroteos contra escuelas judías y sinagogas estarían implicados en un plan similar.
Matthews explicó que hay varias personas reclutando a distintos jóvenes en cada célula, aunque los investigadores aún no conocen el alcance total de la estructura. También señaló que las redes criminales parecen estar compartiendo armas de fuego.
La policía recuperó una pistola de 9 mm relacionada con seis tiroteos y una pistola calibre .45 vinculada con 21 tiroteos, según los datos difundidos por Matthews. Las autoridades no entregaron detalles sobre ataques concretos, ya que gran parte de la investigación continúa bajo reserva.
Vínculo con el ataque al consulado de Estados Unidos
La semana pasada, un agente de la policía de Toronto fue abatido a tiros durante una detención relacionada con el ataque armado contra el consulado de Estados Unidos en Toronto, ocurrido en marzo.
El presunto autor intelectual de ese tiroteo fue identificado en una denuncia penal presentada ante un tribunal de Nueva York como Mohammad Baqer Saad Dawood Al-Saadi, señalado como un agente iraní.
Al-Saadi, ciudadano iraquí-iraní con vínculos con el régimen de Irán, fue acusado por fiscales federales estadounidenses de presuntamente orquestar una campaña terrorista contra objetivos judíos, israelíes y estadounidenses en Estados Unidos, Europa y Canadá.
Los investigadores afirmaron que Al-Saadi pagó a atacantes para agredir esos lugares y les exigió grabar los hechos con fines propagandísticos. La policía canadiense confirmó que trabaja con el FBI, aunque no mencionó a Al-Saadi ni un vínculo directo con Irán en su comparecencia.










