Altos funcionarios ucranianos anunciaron este sábado la devolución de distinciones recibidas de Polonia en respaldo al presidente Volodymyr Zelensky, después de que el mandatario polaco, Karol Nawrocki, retirara al líder ucraniano la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración de Varsovia.
La decisión elevó la tensión entre Kiev y Varsovia por la memoria de las masacres de la Segunda Guerra Mundial atribuidas al Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), una formación nacionalista que participó en asesinatos masivos de polacos. La polémica comenzó después de que Zelensky bautizara una unidad militar con el nombre del UPA.
La crisis diplomática entre Ucrania y Polonia se agravó después de que Varsovia retirara a Zelensky la Orden del Águila Blanca y varios altos cargos ucranianos respondieran devolviendo sus propias condecoraciones polacas.
El principal asesor presidencial ucraniano, Kyrylo Budanov, y el embajador de Ucrania en Varsovia, Vasyl Bodnar, se sumaron a la medida anunciada previamente por el ministro de Asuntos Exteriores, Andriy Sybiga. Los tres presentaron la renuncia a sus condecoraciones polacas como un gesto de solidaridad con Zelensky.
Budanov afirmó en redes sociales que devolverá la Cruz de Oficial de Oro de la Orden del Mérito de Polonia. “Se trata de un regalo para el agresor de Moscú, que sin duda lo utilizará en contra de nuestros dos países”, declaró.
Bodnar comunicó que renuncia a su Cruz de Caballero de la Orden del Mérito de Polonia. El embajador calificó la decisión de Nawrocki de “especialmente dolorosa y emotiva” y de “un gesto dirigido a todo el pueblo ucraniano”.
Sybiga había anunciado el viernes su intención de devolver una distinción concedida por Polonia en 2022, después de una decisión que describió como “injustificada, impulsiva e irrespetuosa”.
Nawrocki retira a Zelensky la máxima condecoración polaca
Nawrocki despojó el viernes a Zelensky de la Orden del Águila Blanca pese a las solicitudes de Kiev y del primer ministro polaco, Donald Tusk, quien pidió no agravar la crisis entre dos países aliados frente a Rusia. La guerra rusa contra Ucrania se encuentra ya en su quinto año.
El decreto firmado por Zelensky en mayo sostuvo que la designación de la unidad militar buscaba restablecer tradiciones históricas de las fuerzas armadas nacionales y reconocer su actuación en defensa de la integridad territorial y la independencia de Ucrania.

El UPA combatió por la independencia ucraniana contra las fuerzas nazis alemanas y contra las soviéticas. También se le acusa de asesinar a decenas de miles de polacos, principalmente en Volinia y Galicia Oriental, territorios ocupados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
El Parlamento polaco reconoció en 2016 como genocidio los crímenes cometidos por el UPA. Ucrania sostiene que formaciones armadas de ambos lados, entre ellas el UPA y fuerzas clandestinas polacas, participaron en ataques y represalias con numerosas víctimas civiles polacas y ucranianas.
La memoria histórica vuelve a tensionar la relación entre Kiev y Varsovia
Algunos relatos históricos atribuyen además al UPA el asesinato de miles de judíos en la década de 1940. Otros historiadores y defensores de esa organización lo niegan y argumentan que muchos judíos integraron sus filas.
La controversia estalló después de avances recientes entre Polonia y Ucrania sobre la exhumación de víctimas polacas. Una reunión celebrada en diciembre entre ambos presidentes en Varsovia había sido presentada como un paso hacia la reconciliación histórica.
Nawrocki dijo que la “decisión de Kiev de glorificar al UPA es indignante” y también “profundamente decepcionante”, porque debilita la “reconciliación” entre las dos naciones.
Tusk, cuyo Gobierno mantiene diferencias con Nawrocki, calificó la elección de Zelensky de “mala decisión”, aunque señaló que el presidente ucraniano le había dicho que “no tenía la más mínima intención de ofender a los polacos”.
El primer ministro polaco pidió a ambos países que “no desperdicien” la solidaridad construida desde el inicio de la invasión rusa y reclamó que “la historia no arruine nuestro futuro”.
Polonia ha sido uno de los principales aliados de Ucrania durante la guerra, con la acogida de cientos de miles de refugiados y un papel central como centro logístico para la ayuda occidental enviada a Kiev.