Estados Unidos atacó objetivos en Irán el viernes en respuesta a un ataque con drones perpetrado el día anterior contra un buque de carga en el estrecho de Ormuz. La acción supone la prueba más importante hasta ahora para el acuerdo provisional que ambos países alcanzaron hace una semana, con el objetivo de empezar a trabajar en el fin de una guerra que ya dura meses y reabrir esta vía navegable de importancia vital.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que el ataque con drones violaba el alto el fuego. Los bombardeos estadounidenses se produjeron poco después de que, al ser consultado por periodistas sobre una posible respuesta de Washington, Trump dijera: “Ya lo veréis”.
Estados Unidos atacó objetivos en Irán después de un incidente con drones contra un buque de carga en el estrecho de Ormuz, en una nueva prueba para el alto el fuego provisional entre Washington y Teherán.
El Mando Central de EE. UU. informó de que el Ejército atacó emplazamientos de misiles y drones, además de instalaciones de radar costeras en Irán. “No me gusta que ayer lanzaran un ataque, de hecho, cuatro”, declaró Trump en la Casa Blanca poco antes de que Estados Unidos respondiera militarmente. Cuando se le preguntó por qué habría ataques si él mismo había insistido en que las conversaciones con Teherán avanzaban bien, Trump dijo sobre Irán: “Son un poco diferentes”. Después interrumpió abruptamente las preguntas e hizo salir a los periodistas de su despacho.
Ebrahim Azizi, presidente de la comisión de seguridad nacional del Parlamento iraní, respondió a Trump el viernes por la mañana en las redes sociales. Afirmó que “el estrecho de Ormuz está bajo el control de Irán, así que: respeten las normas” y añadió que “no confundan el control con la escalada”. “Esto no es una violación del alto el fuego; es gestión del alto el fuego”, escribió Azizi.
El viernes por la noche, el vicepresidente JD Vance sostuvo en las redes sociales que Irán debería “coger el teléfono” si existen desacuerdos sobre el acuerdo de alto el fuego. “Pero la violencia se responderá con violencia”, afirmó Vance.
Teherán amenaza con responder a los ataques estadounidenses

Los ataques estadounidenses contra Irán terminaron aproximadamente una hora después de que el Mando Central de EE. UU. anunciara la acción militar en las redes sociales, según dijo a Associated Press un funcionario estadounidense con conocimiento de la situación. El funcionario habló bajo condición de anonimato para poder comentar una operación militar en curso.
Tras los ataques, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) amenazó con una respuesta “rápida y decisiva”, según informó la televisión estatal iraní. El CGRI afirmó que repelió un ataque de EE. UU. contra la isla de Sirik, situada a orillas del estrecho de Ormuz, y anunció después que había atacado instalaciones estadounidenses en la región del Golfo en represalia por los ataques de Washington.
“Si la agresión se repite, nuestra respuesta será más amplia que esta”, afirmó el CGRI, según una publicación de la televisión estatal en Telegram.
El Ejército británico informó el jueves de que un buque portacontenedores fue alcanzado por un proyectil frente a las costas de Omán, pocas horas después de que Irán amenazara a los buques para que dejaran de utilizar esa ruta. El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido indicó que no se habían registrado heridos.
El incidente complica la reapertura del estrecho de Ormuz

El incidente ocurrió en un momento especialmente delicado para Estados Unidos e Irán, que intentan negociar el fin definitivo de la guerra. Irán ha desafiado cada vez más a la región y a Estados Unidos en torno al control del estrecho de Ormuz, incluso pese al acuerdo provisional alcanzado con Washington la semana pasada.
El ataque al buque de carga coincidió con el inicio, esta semana, de una operación de una agencia marítima de las Naciones Unidas para sacar del estrecho a los barcos varados. El plan utilizaba una ruta alternativa que bordea las costas de Omán, en lugar de navegar por la parte central del estrecho. La Organización Marítima Internacional suspendió las evacuaciones tras el ataque y declaró el viernes que no se reanudarán hasta que existan garantías de que los demás buques no serán atacados.
Unos 115 buques lograron salir del estrecho en los últimos días, mientras que alrededor de 500 permanecen todavía en la zona, según Arsenio Domínguez, secretario general de la agencia.
Se esperaba que la apertura del paso alternativo a través del estrecho redujera la presión sobre la economía mundial y eliminara la principal baza de Irán en las negociaciones de paz en curso con Estados Unidos. Washington y Teherán siguen negociando los términos del acuerdo, incluidas cuestiones como el paso de buques por este estrecho clave y el futuro de las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido. Según el acuerdo provisional, ambas partes cuentan con 60 días para cerrar los detalles.
Analistas del sector marítimo señalaron que el ataque con drones puso en duda el creciente flujo de buques atrapados que por fin abandonaban el Golfo, así como el aumento del tráfico de petroleros cargados con crudo.
“Una semana de creciente confianza comercial en el estrecho de Ormuz se ha enfrentado a su primera prueba significativa”, afirmó en X la empresa de datos marítimos Windward. Según la compañía, aunque el estrecho continúa abierto desde el punto de vista operativo —con 43 tránsitos registrados después del incidente—, “el ritmo de normalización se ha ralentizado”.
El miércoles, antes del ataque con drones del jueves, 78 buques atravesaron el estrecho, la cifra más alta desde el inicio de la guerra, aunque aún por debajo de los promedios previos al conflicto, que rondaban los 130 o más tránsitos diarios.
Al menos dos petroleros dieron media vuelta cuando intentaban cruzar el estrecho por la ruta respaldada por la ONU cerca de Omán, después de que Irán insistiera en que los buques utilizaran únicamente las rutas aprobadas por Teherán, según la empresa de datos y análisis marítimos Lloyd’s List Intelligence. Más de dos docenas de buques seguían transitando por la ruta sur del estrecho tras el ataque, informó Lloyd’s el viernes.