“Nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto”, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, en un comunicado en hebreo sobre la decisión.
“Este horrible genocidio, que tuvo lugar hace más de 100 años y cuyos hechos históricos no son objeto de controversia alguna, supuso el asesinato de un millón y medio de personas y la destrucción de un antiguo patrimonio cultural e histórico”, señaló.
El Gobierno aprobó por unanimidad una iniciativa para reconocer oficialmente el genocidio armenio, una decisión defendida por Sa’ar como un deber moral del Estado judío.
Sa’ar añadió: “En mi opinión, es nuestro deber moral como judíos —y, sin duda, como Estado del pueblo judío— tomar la decisión que hemos tomado hoy. Me gustaría dar las gracias al primer ministro Benjamin Netanyahu por su respaldo, y a mis compañeros del Gobierno por su apoyo”.
La semana pasada, el ministro de Asuntos Exteriores había anunciado que presentaría hoy una resolución del Consejo de Ministros para reconocer oficialmente el genocidio contra el pueblo armenio durante los últimos años del Imperio Otomano, una medida que previsiblemente provocará una reacción de Turquía, rival de Israel. Los armenios llevan años reclamando que la comunidad internacional reconozca como genocidio las matanzas cometidas a comienzos del siglo XX, que, según se informa, causaron la muerte de alrededor de 1,5 millones de armenios. Turquía, Estado sucesor del Imperio Otomano, rechaza de forma tajante que las masacres, los encarcelamientos y las deportaciones forzadas de armenios constituyeran un genocidio.
Hasta ahora, Jerusalén había evitado calificar como genocidio las atrocidades cometidas durante la Primera Guerra Mundial, por temor a que ese reconocimiento dañara sus relaciones con Ankara. No obstante, los vínculos entre ambos países se han deteriorado de manera acusada desde la llegada al poder del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en especial tras la masacre perpetrada por Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023 y la posterior guerra en Gaza, donde el líder turco ha denunciado un genocidio. En ese contexto, Netanyahu declaró el año pasado, por primera vez, que reconocía el genocidio.
Consultado anoche sobre si respaldaba la propuesta, Netanyahu sostuvo que nunca había intentado bloquear esta iniciativa ni otras anteriores. “Por supuesto que la apoyo”, dijo, aunque evitó pronunciarse sobre posibles preocupaciones acerca de la reacción de Turquía.