El Reino Unido anunció el 8 de julio de 2026, durante la cumbre de la OTAN en Ankara, que liderará una iniciativa europea de 50.000 millones de dólares —37.000 millones de libras— para desarrollar misiles de ataque de precisión de largo alcance. La nueva capacidad, prevista para un periodo de desarrollo de diez años, busca permitir ataques precisos contra objetivos situados a entre 300 y 2.000 kilómetros y reforzar la disuasión de los aliados.
En su comunicado, el Gobierno británico tomó como referencia la guerra entre Ucrania y Rusia, en la que, según señaló, Ucrania ha demostrado “que el empleo eficaz de sistemas de largo alcance puede alterar de manera decisiva el desarrollo de las operaciones en el campo de batalla”.
Reino Unido liderará una iniciativa europea de misiles de largo alcance con una inversión de 50.000 millones de dólares para desarrollar capacidades de ataque preciso entre 300 y 2.000 kilómetros.
El Reino Unido también colabora con Alemania, bajo el acuerdo Trinity House, en otro programa de ataque de precisión en profundidad, conocido por sus siglas en inglés DPS. Ese proyecto contempla el desarrollo de armas furtivas e hipersónicas con alcances superiores a 2.000 kilómetros. Además, Londres se prepara para sumarse al programa estadounidense-australiano Precision Strike Missile, o PrSM.
El Ministerio de Defensa británico difundió un breve video conceptual del MBDA Stratus, el futuro sustituto del Storm Shadow/SCALP-EG franco-británico, actualmente en desarrollo. En el mismo comunicado, el Gobierno británico citó al primer ministro Keir Starmer, quien aludió a estos tres programas.
Programas DPS, Stratus y PrSM
Stratus is the UK's trilateral programme with France and Italy to develop the successor of Storm Shadow — one of our most battle-proven missiles.
— Ministry of Defence 🇬🇧 (@DefenceHQ) July 8, 2026
The UK will put £1.4 billion into Stratus over the next four years. The project sustains more than 1,300 UK jobs at @MBDA_UK. pic.twitter.com/sSZrDl04I9
Por ahora no está claro si existen varios proyectos de misiles DPS que comparten la misma denominación. Según un informe de la BBC, la inversión se destinará al misil DPS previsto en el acuerdo Trinity House.
No obstante, una revisión más detallada de las declaraciones de Starmer sugiere que la inversión conjunta de los países de la OTAN en el DPS comprende los tres programas: el misil DPS original de Trinity House, con 2.000 kilómetros de alcance, el Stratus y el PrSM estadounidense. Esta lectura se apoya en que, como ya se mencionó, Starmer nombró de forma expresa los tres proyectos.
Como informamos en nuestra cobertura del nuevo Plan de Inversiones en Defensa del Reino Unido, el Stratus será el futuro reemplazo del Storm Shadow/SCALP-EG británico, francés e italiano. Cabe recordar que la producción del Storm Shadow se reanudó para reponer las existencias tras las entregas realizadas a Ucrania.
La nueva arma se integrará con alternativas de menor coste, entre ellas el Proyecto Brakestop. El Ministerio de Defensa británico indicó que asignará 1.400 millones de libras al misil Stratus durante los próximos cuatro años.

El Plan de Inversiones en Defensa contempla 3.000 millones de libras hasta 2030 para las capacidades británicas de ataque en profundidad. Tanto los programas nacionales como las iniciativas internacionales de cooperación armamentística tienen también el objetivo de sostener el empleo, con una base industrial de defensa que contribuya a la recuperación económica.
“La iniciativa reforzará de forma sustancial las capacidades de defensa y disuasión de la OTAN. Permitirá que los aliados europeos compartan conocimientos especializados y avances tecnológicos, además de ampliar la cooperación industrial para acelerar el desarrollo de las capacidades de la Alianza”, señaló el comunicado.
Starmer vincula la iniciativa con la disuasión frente a Rusia
La declaración citó al primer ministro Keir Starmer, quien llamó a los aliados europeos de la OTAN a combinar sus recursos industriales y tecnológicos para disuadir a Rusia. Después se refirió a los resultados militares logrados por Ucrania mediante ataques con misiles de largo alcance.
“Las Fuerzas Armadas de Ucrania han demostrado que el empleo eficaz de sistemas de largo alcance puede alterar de manera decisiva el campo de batalla, pues permite degradar las fuerzas enemigas muy por detrás de la línea del frente”, afirmó Starmer. “Los ataques ucranianos de largo alcance, como los ejecutados contra centros logísticos clave, han afectado de manera considerable la capacidad de Rusia para sostener sus ofensivas”.
Starmer también mencionó el acuerdo Trinity House con Alemania, orientado a desarrollar sistemas furtivos e hipersónicos capaces de superar los 2.000 kilómetros de alcance. Está previsto que el arma entre en servicio durante la década de 2030. Su primera versión será de lanzamiento terrestre, aunque más adelante incorporará “capacidades aéreas y navales”.
El Reino Unido invertirá 770 millones de libras en esta capacidad conjunta durante los próximos cuatro años. “Se prevé que entre en servicio en la década de 2030 y que figure entre los sistemas más avanzados jamás diseñados en el Reino Unido”, añadió la declaración.
El Stratus, presentado como el “sucesor de nueva generación” del Storm Shadow desarrollado por el Reino Unido, Francia e Italia, tendrá variantes de alta velocidad y furtivas, diseñadas para “neutralizar objetivos de alto valor, destruir buques enemigos y suprimir las defensas antiaéreas adversarias”. El programa ya respalda más de 1.300 empleos británicos en las instalaciones de MBDA en Stevenage y Bolton.
Por último, Starmer anunció que el Reino Unido se incorporará al programa Precision Strike Missile junto con Estados Unidos y Australia. Este proyecto proporcionará “al Ejército británico de un misil balístico supersónico capaz de alcanzar objetivos situados a una distancia de hasta 500 kilómetros”. Según afirmó, “en conjunto, estos programas proporcionarán a las fuerzas británicas una familia de capacidades de ataque de largo alcance que podrán operar desde tierra, mar y aire para disuadir a los adversarios, neutralizar amenazas y reforzar la seguridad del Reino Unido y de la OTAN”.
La declaración también aludió a las frecuentes interceptaciones de aeronaves rusas y a sus vuelos de carácter provocador cerca de medios e instalaciones de la OTAN. “Durante la cumbre, el primer ministro también subrayará la considerable amenaza que Rusia representa para el Reino Unido y la OTAN”, indicó el comunicado.
El texto agregó que “durante los últimos dos años, la OTAN ha ordenado el despegue de cazas en más de 700 ocasiones para interceptar aeronaves rusas que se aproximaban al espacio aéreo aliado, mientras que la actividad militar rusa en torno a las aguas británicas ha aumentado un 30 %”. Puede consultar aquí más información sobre el incidente más reciente.
El secretario de Defensa, Dan Jarvis, declaró: “Desarrollamos las armas del futuro para preservar la seguridad del Reino Unido y de la OTAN durante las próximas décadas, con el respaldo de miles de millones de libras y en cooperación con nuestros aliados europeos más cercanos”.
La secretaria de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, se refirió al efecto estratégico de atacar “objetivos militares de alto valor y los sistemas logísticos que sostienen a los ejércitos”, y afirmó que el nuevo plan “envía un mensaje claro al presidente Putin”.
