Naciones Unidas denuncia intimidación, violencia y obstrucciones contra trabajadores y operaciones humanitarias, mientras Hamás rechaza las acusaciones y asegura proteger los suministros.
La ONU denuncia ataques y bloqueos contra la ayuda en Gaza
Las operaciones de socorro en Gaza afrontan un riesgo creciente por la intimidación contra trabajadores humanitarios y el bloqueo de suministros. Ramiz Alakbarov, coordinador especial adjunto de las Naciones Unidas para el Proceso de Paz en Oriente Medio, atribuyó estas acciones a Hamás. Aunque las fuerzas israelíes han extendido su presencia sobre la mayor parte del enclave, el grupo islamista palestino conserva el control de varias zonas del territorio.
En una declaración oficial, Alakbarov condenó “enérgicamente” los bloqueos de la asistencia humanitaria ejecutados por las autoridades de facto de Gaza, en alusión directa a Hamás. Según el diplomático, estas acciones pusieron en peligro al personal humanitario, intimidaron a trabajadores responsables de distribuir alimentos esenciales e interrumpieron operaciones destinadas a salvar vidas entre una población sometida a privaciones severas.
La ONU detalló que varios hombres armados vinculados con Hamás asaltaron el sábado un centro de distribución de alimentos en Jabaliya, al norte de la Franja de Gaza. El organismo también denunció que ingresaron en un almacén del Programa Mundial de Alimentos y, según los informes disponibles, agredieron a dos conductores de camiones que transportaban suministros humanitarios.

Alakbarov advirtió que los episodios no son hechos aislados, sino parte de una dinámica cada vez más peligrosa de intimidación, violencia y obstrucción. Esta situación incluye intentos de contrabando, ataques contra las operaciones humanitarias y uso indebido de la asistencia. Según el representante internacional, estas maniobras dificultan la distribución de ayuda vital cuando los civiles de toda la región padecen graves privaciones.
Incidentes señalados por las Naciones Unidas en Gaza
- Hombres armados vinculados con Hamás asaltaron un centro de reparto de alimentos en Jabaliya.
- Los atacantes ingresaron en un almacén del Programa Mundial de Alimentos.
- Dos conductores de camiones humanitarios habrían sido agredidos.
- La ONU denunció intimidación contra trabajadores y bloqueos de operaciones de socorro.
Hamás rechaza las acusaciones e Israel condena los hechos
Un funcionario del Ministerio del Interior de Gaza, controlado por Hamás, rechazó las acusaciones y las calificó de infundadas. En declaraciones a la agencia AFP, sostuvo que la Policía y las fuerzas de seguridad continúan protegiendo los camiones de ayuda y los centros de distribución. También afirmó que facilitan la labor de las organizaciones internacionales y humanitarias y que no permitirán ataques contra sus trabajadores.
COGAT, la división del Ministerio de Defensa de Israel encargada de la gestión civil en los territorios palestinos, condenó de inmediato el episodio. En un comunicado oficial, la institución afirmó que los hechos ofrecen otra prueba de que Hamás explota el espacio humanitario y la ayuda destinada a los habitantes de la Franja de Gaza para favorecer sus propios intereses.
Durante la guerra, el Gobierno israelí ha acusado a Hamás de robar cargamentos humanitarios para abastecer a sus combatientes o vender los productos y financiar sus operaciones. Otras voces sostienen, por el contrario, que muchos saqueos son cometidos por habitantes palestinos empujados por el hambre y la desesperación. Las versiones enfrentadas mantienen abierta la disputa sobre el destino de la asistencia que ingresa en el enclave.
De forma paralela, la Fiscalía de la Policía de Israel solicitó retirar los cargos presentados en junio contra Reut Ben Haim, activista contraria al envío de suministros a Gaza. La fundadora de Tzav 9 afrontaba dos delitos por un episodio ocurrido en mayo de 2025, cuando su grupo bloqueó vehículos de asistencia que viajaban desde Asdod hacia la Franja. La Policía no explicó los motivos de la anulación del caso.
La tregua sigue estancada mientras continúan los ataques en Gaza

Ben Haim calificó la acusación de vergonzosa e innecesaria y afirmó que fue necesaria la presión pública para que la Policía reconsiderara el caso. También aseguró que su organización continuará la lucha contra la recuperación de la capacidad de Hamás y contra la rehabilitación de Gaza hasta que la Franja quede desmilitarizada.
La situación se desarrolla después del acuerdo de alto el fuego firmado en octubre entre Israel y Hamás, que puso fin a dos años de guerra. Las hostilidades comenzaron el 7 de octubre de 2023, cuando milicianos dirigidos por Hamás penetraron en el sur de Israel, mataron a unas 1.200 personas y secuestraron a 251.
La segunda etapa de la tregua, que contemplaba el repliegue progresivo de las tropas israelíes y el desarme de Hamás, permanece estancada desde hace meses. Las fuerzas israelíes ampliaron su control hasta ocupar más del 60 por ciento del territorio y lanzaron ofensivas contra objetivos que consideraban una amenaza. Hamás mantiene el dominio sobre el porcentaje restante del enclave.
Los ataques israelíes no se han detenido pese a la entrada en vigor del alto el fuego. El Gobierno de Israel sostiene que sus operaciones responden a infracciones de la tregua cometidas por Hamás. Según el Ministerio de Salud administrado por el grupo, al menos 1.100 palestinos han muerto desde el inicio del cese de hostilidades en octubre, aunque el balance no cuenta con verificación independiente ni distingue entre civiles y combatientes.
Israel y Hamás difieren sobre el número de muertos en Gaza

Hamás afirma que más de 73.000 personas han muerto en la Franja de Gaza desde el comienzo de la guerra. Las Fuerzas de Defensa de Israel aseguran haber abatido a más de 23.000 combatientes dentro del territorio palestino, además de otros 1.600 integrantes de grupos armados muertos en Israel durante la incursión inicial del 7 de octubre de 2023.
Las autoridades israelíes señalan que intentan reducir al mínimo las muertes de civiles y acusan a Hamás de utilizar a la población de Gaza como escudo humano. Según Israel, el grupo combate y organiza sus operaciones desde áreas civiles, incluidas mezquitas, escuelas, hospitales y viviendas. Aunque cuestionan la falta de separación entre bajas civiles y militares, las Fuerzas de Defensa de Israel consideran que las cifras generales del Ministerio de Salud de Gaza son, en términos amplios, correctas.