Antes de autorizar la ofensiva del 7 de octubre de 2023, Yahya Sinwar llegó a considerar un escenario extremo: que Israel respondiera con un ataque nuclear contra la Franja de Gaza. Esa evaluación aparece en un memorando manuscrito del entonces líder de Hamás, identificado como el principal arquitecto de la masacre perpetrada ese día. A pesar de esa posibilidad, decidió seguir adelante con el plan.
El documento fue redactado en agosto de 2022 y posteriormente quedó en poder del Centro de Información sobre Inteligencia y Terrorismo Meir Amit. Este domingo, el Canal 12 de Israel dio a conocer nuevos fragmentos del texto. Aunque parte del contenido ya había salido a la luz en 2025, la publicación actual incorpora detalles que hasta ahora no se conocían.
Sinwar contempló una posible respuesta nuclear israelí antes del ataque del 7 de octubre, pero mantuvo el plan operativo de Hamás contra comunidades, ciudades y bases militares israelíes.
Según la información difundida, Sinwar planteó la idea de un ataque y elaboró un plan operativo con un alto nivel de detalle. Entre otras cosas, estableció cuántos combatientes debían participar en distintos puntos de infiltración. Su estrategia contemplaba abrir de manera simultánea 25 brechas en la valla fronteriza entre Israel y Gaza para tomar el control de igual número de accesos. Cada incursión estaría a cargo de una unidad de aproximadamente 100 combatientes especialmente entrenados.
El plan también asignaba 2.210 combatientes para atacar 221 pequeñas comunidades del sur de Israel y otros 1.600 para ocho localidades de mayor tamaño. Además, destinaba 1.200 hombres a ciudades israelíes y 2.000 a bases militares. En total, la fuerza proyectada rondaba los 10.000 integrantes, aunque, según el documento, cada grupo conocería únicamente la parte de la operación que le correspondía ejecutar.
La magnitud prevista superó ampliamente la del ataque que finalmente se llevó a cabo. De acuerdo con estimaciones de las Fuerzas de Defensa de Israel, el 7 de octubre participaron alrededor de 5.600 personas, entre ellas unos 3.500 miembros de Hamás, cerca de 580 integrantes de la Yihad Islámica Palestina y aproximadamente 1.400 habitantes de Gaza sin afiliación formal a esas organizaciones.
En uno de los pasajes del memorando, Sinwar escribió que el objetivo era expulsar a los judíos que vivían en Judea y Samaria utilizando sus propios vehículos. El texto también indicaba que debía darse prioridad a mujeres y niños, mientras que los hombres de entre 17 y 50 años debían ser capturados como rehenes. Asimismo, ordenaba confiscar teléfonos móviles y cualquier documento que portaran.
El memorando atribuido a Sinwar y los riesgos previstos
El Canal 12 señaló que Sinwar era consciente de los riesgos que implicaba la ofensiva. Incluso dudaba de que Irán o sus aliados regionales, entre ellos Hezbolá, intervinieran de forma directa, pese a que durante mucho tiempo se creyó que Hamás esperaba precisamente ese respaldo.
En otro apartado del documento, el dirigente advertía que Israel no dudaría en utilizar todos los recursos militares disponibles. “Incluso podrían usar una bomba atómica”, escribió. Aun así, confiaba en que el efecto sorpresa desorganizaría la respuesta israelí durante las primeras horas del ataque. Definió la operación como una “campaña de vida o muerte” y llamó a emprender una acción popular para regresar simbólicamente a las aldeas.
Israel nunca ha confirmado oficialmente poseer armas nucleares, aunque existe un amplio consenso internacional de que dispone de ese tipo de arsenal. El país tampoco es parte del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.
La difusión de estos nuevos fragmentos se produce después de que, en octubre de 2025, el Centro Meir Amit revelara otro documento atribuido a Sinwar. En él se describía la intención de generar deliberadamente imágenes de gran impacto durante la masacre del 7 de octubre y transmitirlas en tiempo real.
Ese ataque dejó alrededor de 1.200 muertos en el sur de Israel, la mayoría civiles, y 251 personas fueron secuestradas, entre ellas mujeres, niños y ancianos. Diversas investigaciones documentaron asesinatos, agresiones sexuales y otros actos de violencia cometidos contra la población civil, tanto en comunidades israelíes como durante un festival de música al aire libre.
Al día siguiente, Hezbolá inició ataques con cohetes y drones contra territorio israelí. Posteriormente, otros grupos respaldados por Irán en Yemen, Irak y Siria también participaron en la escalada, que derivó en varios enfrentamientos directos entre Israel y la República Islámica.
Los combates en Gaza disminuyeron de manera significativa tras el alto el fuego alcanzado en octubre de 2025 con mediación de Estados Unidos. El acuerdo permitió la liberación de los rehenes que permanecían cautivos, mientras que Israel excarceló a cerca de 2.000 terroristas palestinos presos condenados por terrorismo. A pesar de ello, continúan registrándose enfrentamientos esporádicos y ataques israelíes contra objetivos vinculados con Hamás.
Yahya Sinwar dirigió Hamás en la Franja de Gaza desde 2017 hasta octubre de 2024, cuando murió durante una operación militar israelí en Rafah, al sur del enclave.