El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) amenazó con atacar la base de la RAF en Fairford después de que el primer ministro británico, Andy Burnham, autorizara a Estados Unidos a utilizar instalaciones del Reino Unido para lanzar operaciones contra Irán.
“Cualquier base utilizada para agredir el territorio iraní constituye un objetivo legítimo para nosotros”, advirtió el CGRI en un comunicado que incluyó además amenazas veladas contra el “régimen monárquico británico”.
Irán amenazó con atacar la base británica de RAF Fairford, desde donde operan bombarderos estadounidenses empleados en las operaciones contra territorio iraní.
Según la organización iraní, Estados Unidos agotó sus reservas de misiles y ahora “recurre al uso de aviones B-1 que despegan de la base aérea de Fairford, en Inglaterra”. La noche del martes, varias páginas de seguimiento aéreo registraron el vuelo de un bombardero B-1 desde esa instalación, situada en Gloucestershire, en dirección a Irán. Este tipo de aeronave puede transportar dos docenas de bombas de 2.000 libras.

Burnham ha mantenido la política de Sir Keir Starmer de permitir el uso de bases británicas para ataques considerados “defensivos”. Sir Keir se negó inicialmente a conceder esa autorización a Washington, una decisión que provocó una ruptura con la Casa Blanca.
Donald Trump ha ordenado ataques contra Irán durante las últimas doce noches, mientras las Fuerzas Armadas estadounidenses refuerzan su despliegue ante la posibilidad de que la guerra se intensifique en los próximos días. Estados Unidos ha enviado más cazas F-35 y F-16, y varios aviones cisterna han llegado a Israel.
El jueves por la tarde, Trump dijo que evaluaba una ofensiva de una magnitud sin precedentes. “Estoy cerca de tomar una decisión”, declaró a Axios. “Lo tenemos todo preparado”. El mandatario había afirmado que estudiaba lanzar “un ataque masivo, mayor que cualquier otro anterior”.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, advirtió entretanto que el Pentágono sufriría “carencias críticas” si el Congreso no aprobaba una solicitud de financiación de emergencia. También cifró en al menos 37.500 millones de dólares —28.000 millones de libras— el coste acumulado de la guerra contra Irán.
El CGRI advierte al Gobierno británico
En su declaración, el CGRI acusó al “régimen monárquico británico” de ser responsable de “las desgracias de los pueblos de nuestra región” mediante “el desmantelamiento de países islámicos […], la imposición de gobiernos despóticos” y, “lo peor de todo”, la creación del “desastre de Israel”. La organización dirigió además una advertencia al Gobierno británico: “No añadan más cargos a su expediente”.

El Ejecutivo respondió la noche del jueves que las Fuerzas Armadas están preparadas para defender el Reino Unido frente a cualquier ataque, tanto dentro de su territorio como desde el exterior.
“Nuestras Fuerzas Armadas están preparadas para proteger al Reino Unido frente a cualquier tipo de ataque, tanto si se produce en nuestro territorio como si procede del exterior. El Reino Unido mantiene su capacidad de defensa las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana.
”Esto incluye un sistema escalonado de defensa antiaérea y antimisiles, sustentado por medios de la Marina Real, el Ejército británico y la Real Fuerza Aérea, dotados de diversas capacidades avanzadas y coordinados estrechamente con nuestros aliados de la OTAN.
”La posición del Reino Unido ante la guerra no ha cambiado. Mantenemos nuestro compromiso de defender a nuestra población, nuestros intereses y nuestros aliados, actuamos conforme al derecho internacional y evitamos que el país quede arrastrado a un conflicto de mayor alcance”.
Irán ya ha intentado organizar atentados terroristas en suelo británico. Uno de ellos fue frustrado en mayo del año pasado, pocas horas antes de su ejecución. Un informe publicado en 2025 por el Comité de Inteligencia y Seguridad del Parlamento señaló que el régimen había tratado de matar o secuestrar al menos a quince personas en el país y alertó de una “amenaza amplia, persistente e imprevisible”.
Las condiciones de seguridad en las bases aéreas británicas también quedaron en entredicho el año pasado, cuando miembros de Palestine Action entraron en la instalación de la RAF en Brize Norton y dañaron dos aeronaves militares. Algunas áreas solo estaban separadas del exterior por una valla de madera de seis pies de altura.
Una investigación posterior de The Telegraph concluyó que otras bases de la RAF, cuyos nombres fueron omitidos deliberadamente, presentaban deficiencias de seguridad similares.
Trump amenaza con intensificar los bombardeos

La tensión regional también ha repercutido en los mercados energéticos. Los ataques de los islamistas hutíes contra buques que atraviesan el estrecho de Bab el Mandeb elevaron de nuevo el precio del petróleo por encima de los 100 dólares, un nivel que no se registraba desde mayo.
Trump afirmó el jueves que atribuiría a Irán cualquier nueva acción de ese tipo cometida por los hutíes, aliados de Teherán, y que respondería con bombardeos todavía más intensos contra territorio iraní. Un día antes, había amenazado con atacar un puente o una central eléctrica por cada barco alcanzado por Irán en el estrecho de Ormuz.
La noche del miércoles, las Fuerzas Armadas estadounidenses bombardearon el paso fronterizo de Shalamcheh, entre Irán e Irak. Las autoridades iraníes comunicaron que el ataque dejó dos muertos y once heridos.

El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, prometió una respuesta “ojo por ojo”. “Quienes contribuyan a una agresión de este tipo, cualquiera que sea la forma de su apoyo, también serán considerados objetivos legítimos”, añadió.
Hamidreza Azizi, un influyente analista especializado en Irán, sostuvo que los bombardeos habían despertado temores de una “escalada considerable”. La operación “ha sido interpretada [dentro de Irán] como un posible movimiento preparatorio para el despliegue de fuerzas de operaciones especiales o tropas terrestres”, escribió en X.
Estados Unidos acerca más fuerzas a Irán
Fuentes citadas por The Wall Street Journal afirmaron que Estados Unidos había aproximado a Irán fuerzas de operaciones especiales, personal médico y armamento. Tras la muerte de cuatro soldados estadounidenses, más de 150 integrantes de equipos médicos fueron enviados al Centro Médico Regional de Landstuhl, en Alemania, la principal instalación para atender a militares heridos.
Mientras aumentaban las señales de una posible escalada, los medios estatales iraníes informaron de que un misil impactó el jueves por la tarde en la isla de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz, lo que incrementó la posibilidad de otra noche de ataques.






