Uno de los dos tripulantes del F-15E Strike Eagle DUDE 44 habló por primera vez en público sobre el derribo del avión sobre Irán. El oficial de sistemas de armas, un coronel del 494.º Escuadrón de Caza identificado como DUDE 44 Bravo por razones de seguridad, describió el ataque, la eyección, sus lesiones y el rescate en una entrevista emitida el 13 de septiembre de 2026.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos no ha revelado las identidades de los dos aviadores. Tras el incidente, la información oficial se limitó a datos difundidos después de las operaciones de rescate. El piloto fue identificado como DUDE 44 Alpha y el oficial de sistemas de armas como DUDE 44 Bravo.
El F-15E formaba parte de una misión nocturna de cuatro aparatos sobre una zona montañosa al sur de Isfahan. El comandante del CENTCOM, almirante Brad Cooper, explicó que el objetivo era atacar una instalación industrial vinculada con los programas iraníes de drones y misiles, no con la instalación nuclear de Isfahan.
DUDE 44 Bravo recordó que la misión transcurría como cualquier otra hasta que un arma iraní alcanzó el avión. El impacto fue tan violento que comprendió de inmediato que habían sido atacados. La tripulación evaluó los daños y trató de determinar si el F-15E aún podía mantenerse en vuelo y alejarse de la zona.
Los intentos por salvar el avión fracasaron. Poco después, ambos tripulantes se eyectaron sobre territorio iraní. El misil había causado daños extensos y también afectó el asiento eyectable del oficial de sistemas de armas.
El coronel destacó el trabajo de los especialistas responsables de los asientos eyectables y del equipo de supervivencia. A pesar de los daños sufridos por el asiento, el sistema funcionó más allá de sus especificaciones de diseño y permitió que abandonara la aeronave.
El paracaídas también resultó dañado. DUDE 44 Bravo explicó que, tras la eyección, miró hacia arriba y no vio un paracaídas operativo. Durante el descenso intentó resolver el problema y liberar las partes necesarias para que el sistema funcionara. No quedó claro si el paracaídas llegó a desplegarse de forma parcial o completa.
La velocidad del impacto contra el suelo fue muy superior a la de un aterrizaje normal con paracaídas. A partir de sus lesiones y de su propio relato, especialistas estimaron que pudo tocar tierra a entre 70 y 100 millas por hora. Sufrió una fractura de espalda, un brazo roto, un hombro roto, un esguince de tobillo y cortes en la cabeza y el rostro.
A pesar de las heridas, se alejó del lugar donde había caído. El daño del asiento también lo dejó sin el equipo de supervivencia almacenado en su base. El entrenamiento SERE que había recibido más de dos décadas antes le sirvió para establecer prioridades: separarse de la zona de caída, encontrar un punto adecuado para comunicarse, ocultarse y reducir las posibilidades de ser localizado por fuerzas iraníes.
Antes de utilizar su equipo de comunicaciones, avanzó hasta una montaña de unos 7.000 pies. Cuando le preguntaron cómo consiguió hacerlo con aquellas lesiones, respondió que no quería terminar expuesto en la televisión iraní.
Las fuerzas de rescate ya buscaban a ambos aviadores. DUDE 44 Alpha fue recuperado primero. Un video desclasificado mostró a dos HH-60W Jolly Green II en el área. Desde su posición, el oficial de sistemas de armas pudo observar la operación a unas cinco millas de distancia.
Después de recoger al piloto, los helicópteros intentaron localizar al segundo tripulante, pero tuvieron que retirarse. La entrevista no explicó el motivo, aunque declaraciones anteriores habían indicado que las aeronaves recibieron fuego y que algunos miembros de sus tripulaciones sufrieron heridas leves.
DUDE 44 Bravo afirmó que confiaba en que Estados Unidos regresaría por él y que su responsabilidad era mantenerse con vida el tiempo necesario para permitir el rescate. Mientras tanto, fuerzas iraníes organizaron una búsqueda en el valle.
La misión de recuperación movilizó 155 aeronaves. Parte de ese dispositivo atacó a fuerzas iraníes que buscaban al aviador. Otro video desclasificado mostró el momento final del rescate, con un helicóptero que aterrizó en una cresta y dos especialistas de pararescate que llegaron hasta el coronel.
El helicóptero utilizado en esa fase apareció difuminado en las imágenes. Informaciones anteriores habían identificado la aeronave como un MH-6 Little Bird transportado por MC-130 hasta una pista improvisada cercana. El general Dan Caine señaló que la imagen había sido ocultada para impedir la identificación del aparato.
La censura visual provocó especulaciones sobre una posible participación de un “Stealth Black Hawk”, pero no existen indicios de que ese tipo de helicóptero interviniera en la operación. El tamaño de la aeronave coincide con el de un MH-6, cuya presencia ha sido confirmada por otras vías. Entre las posibles razones para ocultar la imagen figuran la protección de su firma infrarroja de escape o de alguna modificación instalada en el aparato.
Para DUDE 44 Bravo, la llegada de los especialistas de pararescate a la cresta marcó el final de la evasión y uno de los momentos más importantes de su vida. Cerró su relato con un agradecimiento al personal que participó en su recuperación.










