La tensión entre Estados Unidos e Irán aumentó de nuevo después de que el presidente Donald Trump amenazara con bombardear la instalación subterránea conocida como montaña Pickaxe, uno de los emplazamientos más protegidos de Irán, situado junto a una instalación nuclear.
El anuncio se produjo tras once noches consecutivas de ataques del Mando Central de Estados Unidos contra objetivos iraníes. La ofensiva alcanzó centros de operaciones militares, depósitos de drones e infraestructura logística de defensa y, según Washington, tenía como objetivo reducir la capacidad de Irán para controlar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz.
Trump amenazó con atacar pronto la montaña Pickaxe, un complejo subterráneo iraní situado cerca de la planta de enriquecimiento de Natanz y vinculado al programa nuclear del país.
Ambos países habían firmado el 17 de junio un memorando de entendimiento provisional que suspendía las operaciones militares, solicitaba la reapertura del estrecho y fijaba un plazo de 60 días para negociar un acuerdo permanente. El documento incluía disposiciones sobre el programa nuclear iraní, pero no resolvía cómo se administraría el estrecho de Ormuz en el futuro.
La falta de acuerdo sobre el estrecho y las disposiciones nucleares dejó a la montaña Pickaxe como principal punto de fricción entre Washington y Teherán.
Durante unas declaraciones ofrecidas el martes en Washington, Trump aseguró que las fuerzas armadas estadounidenses atacarán pronto el emplazamiento subterráneo.

“Es muy probable que ataquemos esa zona bastante pronto y no hay nada que puedan hacer al respecto. Por lo general, no diría algo así. Si creyera que pueden hacer algo, nunca lo diría, pero atacaremos esa zona bastante pronto y con mucha fuerza”, declaró el presidente ante periodistas en la Casa Blanca.
Trump ya había formulado una amenaza similar a comienzos de mes durante el programa de Hugh Hewitt. “Vigilamos de cerca [la montaña Pickaxe]. No observamos actividad allí. No les va bien con su situación nuclear. Cada vez que nos enteramos de algo, lo destruimos. Por eso no les gusta hablar del tema. Pero probablemente atacaremos Pickaxe dentro de relativamente poco tiempo”, afirmó.
Expertos examinan el posible uso nuclear del complejo
Después de esas primeras declaraciones, David Albright, experto en armas nucleares y fundador del Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, indicó que el complejo dispone de espacio suficiente para alojar una planta de enriquecimiento con centrifugadoras y actividades relacionadas con el desarrollo de armas nucleares.
“Hace poco nos dijeron que el lugar no había sido atacado durante las dos guerras anteriores porque no contenía nada de valor suficiente. Tal vez esa evaluación haya cambiado”, escribió Albright en X.
El experto también planteó otra posibilidad: “Pero también es posible que Trump no quiera dejar a Irán una instalación vinculada al ámbito nuclear y situada a gran profundidad, mientras el régimen parece indicar que ha comenzado a reconstruir sus capacidades para fabricar armas nucleares”.
Irán amenaza con responder a un ataque estadounidense

La respuesta iraní llegó por medio del Mando Militar Khatam al-Anbiya, que advirtió que un ataque estadounidense contra el complejo sería considerado “una expansión de la guerra en la región”, según declaraciones traducidas y difundidas por la cadena estatal IRIB.
El organismo añadió que, en ese escenario, “todos los intereses de Estados Unidos, sus aliados y sus partidarios” pasarían a ser objetivos de “un poderoso ataque de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán”.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, sostuvo que los reiterados ataques de Estados Unidos contra instalaciones nucleares de Irán suponen una “violación flagrante” de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional.
“La obsesión de Washington con Kolang Kouh, donde no se desarrolla ninguna actividad nuclear, no es más que un pretexto fabricado para justificar la agresión, la destrucción y el sabotaje”, escribió Baqaei el miércoles en X.
La montaña Pickaxe, denominada en Irán Kuh-e Kolang Gaz La, está ubicada al sur de la planta de enriquecimiento de Natanz. Su construcción comenzó en 2020, cuando las autoridades iraníes señalaron que la instalación subterránea reemplazaría una planta de centrifugadoras destruida en Natanz.
La instalación se encuentra a unos 100 metros de profundidad
De acuerdo con el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, aquella planta habría tenido capacidad para ensamblar 6.000 centrifugadoras nucleares al año. La montaña se eleva 1.608 metros sobre el nivel del mar, mientras que el complejo estaría situado a unos 100 metros de profundidad, según las estimaciones de la organización.

Las obras se aceleraron después de que Estados Unidos atacara en junio de 2025 tres instalaciones nucleares iraníes: Natanz, Fordo e Isfahán. Un análisis de imágenes satelitales elaborado por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales concluyó que Irán levantó muros de seguridad alrededor de todo el complejo y construyó túneles hacia el oeste, el este y el sur.
Sin embargo, aún no se ha determinado cuándo podría comenzar a operar la instalación. “A partir exclusivamente del análisis de imágenes satelitales, todavía no está claro cuándo podría entrar en funcionamiento la montaña Pickaxe”, señalaron investigadores del Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional en una nota publicada el 14 de julio.
“Tampoco se sabe si Irán aún prevé instalar allí una planta de ensamblaje a gran escala, dada la destrucción de su programa de centrifugadoras, incluida su capacidad para fabricar los componentes necesarios para una instalación de ese tipo”, agregaron.





