El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, llegó a la Casa Blanca para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que será su octavo encuentro desde el inicio del segundo mandato del mandatario estadounidense.
La cita es, además, la primera entre ambos desde que Estados Unidos e Israel iniciaron en febrero una guerra contra Irán. Netanyahu accedió al complejo presidencial por una entrada lateral, visible solo parcialmente para los periodistas.
Aunque en numerosas ocasiones ha utilizado el acceso del Ala Oeste, donde el propio Trump lo ha recibido, el primer ministro ya había entrado anteriormente por la puerta exterior situada en la Avenida Ejecutiva Oeste.
Poco antes, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, había utilizado el mismo acceso para acudir a su reunión. Tanto su relación con Trump como la de Netanyahu han atravesado altibajos, aunque se considera que el líder israelí mantiene, en términos generales, una mayor cercanía con el presidente estadounidense.
Como en anteriores visitas de Netanyahu, un pequeño grupo de activistas antiisraelíes convocó una protesta a varias manzanas de la Casa Blanca. Los manifestantes hicieron sonar de forma ininterrumpida una sirena que apenas podía escucharse desde el interior del edificio.
La última reunión entre Netanyahu y Trump se celebró menos de tres semanas antes del comienzo de la guerra con Irán. En aquella ocasión, el primer ministro israelí propuso que Estados Unidos se sumara a Israel en un ataque contra Irán.
Posteriormente, las relaciones entre ambos países se deterioraron. Según informes, altos funcionarios estadounidenses expresaron frustración porque ninguna de las previsiones de Netanyahu sobre el desarrollo de la guerra llegó a cumplirse.
De acuerdo con un funcionario de la Casa Blanca, Trump y Netanyahu tienen previsto abordar la guerra en curso con Irán, la presencia israelí en el sur del Líbano y los esfuerzos destinados a ampliar los Acuerdos de Abraham.






