David Friedman, exembajador de Estados Unidos en Israel, salió en defensa del actual embajador, Mike Huckabee, después de la controversia por una visita a Turmus Ayya y por las imágenes que tomó de Amishav Melet durante un recorrido de seguridad.
Friedman escribió en X que considera a Huckabee un embajador destacado, pero afirmó que la Unidad de Asuntos Palestinos pudo haberle omitido información relevante al organizar la visita. Como ejemplo, señaló el caso de Melet, a quien residentes palestinos de Turmus Ayya habían presentado como una amenaza.
Días antes, Friedman había contado que se reunió con Melet y sostuvo que este conducía una patrulla de seguridad y no molestaba a nadie. Lo describió como vegano, pacifista y agricultor, y afirmó que no guarda odio hacia los palestinos pese al asesinato de su hermano semanas antes.
La controversia surgió después de que Huckabee visitara Turmus Ayya, cerca de Ramallah, para reunirse con árabes estadounidenses residentes en la zona y escuchar sus testimonios sobre violencia e intimidación.
Durante esa visita, Huckabee utilizó su teléfono para grabar a residentes judíos que se acercaron al lugar donde estaba la delegación. Personas presentes en el acto dijeron a Channel 12 News que el embajador afirmó que enviaría las imágenes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para mostrarle los intentos de colonos de interrumpir la visita.
Tras el recorrido, Huckabee escribió en X que había acudido a Turmus Ayya para escuchar relatos de supuestas acciones criminales y terroristas cometidas por intrusos en propiedades privadas. También expresó su apoyo a los israelíes que viven en Judea y Samaria donde, según dijo, tienen derecho a estar, y manifestó su rechazo a la violencia y a la anarquía.
Después de Shabat, Melet se identificó públicamente como el conductor del vehículo de seguridad que Huckabee había filmado. Explicó que un pastor había informado sobre decenas de vehículos reunidos cerca del límite de Turmus Ayya, en una zona donde, según su relato, residentes judíos habían sufrido ataques e incendios provocados en ocasiones anteriores.
Melet afirmó que salió en el vehículo de seguridad para comprobar la situación y avisó a las FDI conforme a los procedimientos establecidos. Señaló que, al llegar, vio a personas y equipos de prensa, los saludó y siguió su camino. Poco después, añadió, el ejército les comunicó que se trataba de una visita coordinada.
Según Melet, ese fue todo el episodio, aunque después aparecieron descripciones públicas que los presentaban como “colonos peligrosos”.










