El Cupra Terramar ya se vende en Israel con un precio inicial de ₪226 000. El crossover familiar ocupa el espacio que dejó el Seat Ateca y refuerza la posición de Cupra dentro del Grupo Volkswagen, justo cuando el futuro de Seat después de 2030 permanece abierto.
Volkswagen anunció este mes un plan de reorganización hasta 2030 que prevé menos modelos, fábricas y volumen de producción. La compañía aclaró que todavía no tomó una decisión definitiva sobre Seat y que su continuidad dependerá de la regulación, la demanda y las condiciones del mercado. Entre los escenarios mencionados figura una retirada gradual de la marca.
En ese contexto, Cupra se ha convertido en uno de los focos de ventas y rentabilidad del grupo. El Terramar adopta una estética más agresiva que el antiguo Ateca, con faros inclinados, capó alto, grandes pasos de rueda, llantas deportivas y una zaga con iluminación de lado a lado y un spoiler marcado.
El habitáculo ofrece una posición de acceso elevada y asientos delanteros deportivos. El espacio es suficiente para dos adultos y un adolescente en la segunda fila, cuyo asiento puede desplazarse hacia atrás para ampliar el espacio para las piernas. El maletero tiene 508 litros antes de mover la banqueta trasera.
El interior mantiene el lenguaje de Cupra con formas angulosas, detalles en tono cobre, iluminación ambiental y un volante de diseño deportivo. El cuadro de instrumentos es digital y la pantalla multimedia concentra buena parte de las funciones, mientras varios mandos físicos permanecen en el volante.
Desde las versiones de entrada, el equipamiento incluye techo panorámico, asientos eléctricos, sistema de audio, climatizador de tres zonas, llantas de 18 pulgadas y portón trasero eléctrico.
La gama israelí cuenta con motores turbo de gasolina en tres niveles de potencia. La versión probada utiliza el conocido motor 1,5 litros turbo del Grupo Volkswagen, con asistencia híbrida ligera y una transmisión de doble embrague de siete velocidades.
Esta variante acelera de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos y puede alcanzar un consumo cercano a 15 km por litro con una conducción moderada. Su respuesta está orientada al uso diario y familiar, aunque la apariencia exterior sugiere un rendimiento más deportivo.
En carretera, el Terramar conserva una puesta a punto firme. La dirección se vuelve más rápida y pesada en el modo deportivo, la inclinación de la carrocería en curvas es reducida y el agarre es alto. El vehículo pesa 1,72 toneladas, y el texto original considera que el chasis admitiría entre 30 y 40 caballos adicionales.
La suspensión tiene un ajuste rígido, aunque mantiene una absorción controlada sobre asfalto urbano irregular. La distancia libre al suelo ronda los 18 centímetros, suficiente para superar bordillos altos y circular por caminos de tierra compactada.
Con ₪226 000 en su versión 1,5 turbo, el Terramar apunta a compradores que buscan un crossover familiar con imagen deportiva, buen nivel de equipamiento y una conducción más precisa que la habitual en este tipo de vehículos.










