La policía israelí lleva a cabo este miércoles una amplia operación en Rahat y otras comunidades beduinas del sur del país para combatir el crimen organizado en la región.
Cientos de agentes y funcionarios de organismos civiles participan en la redada, cuyo propósito es “cortar las fuentes de ingresos de los actores criminales, fortalecer la gobernanza y aumentar la seguridad pública en Rahat y sus alrededores”, según la policía.
La intervención se produce meses después de que un informe del contralor estatal advirtiera de un fuerte aumento de la extorsión en el sur de Israel. Una de las modalidades más extendidas consiste en amenazar con violencia a empresarios para obligarlos a contratar servicios de protección controlados por bandas criminales.
El fenómeno ha crecido en medio de una escasez crónica de policías en la zona, ha elevado el coste de los proyectos de construcción y ha llevado a algunos contratistas a evitar la participación en licitaciones.
“Estamos trabajando duro contra las organizaciones criminales para tener un país más tranquilo y seguro, y por tanto no nos haremos de cortar al tratar con estas organizaciones criminales”, declaró el jefe de la policía, Danny Levy, a los agentes desplegados, según una cita difundida por el sitio de noticias Walla.
En Tarabin al-Sana, funcionarios de la Agencia Tributaria recorrían los comercios uno por uno, mientras las calles permanecían casi vacías, salvo por varios niños reunidos cerca de la mezquita situada a la entrada de la localidad.
La aldea beduina ya había sido escenario en diciembre de una operación policial militarizada que se prolongó durante semanas y fue supervisada de cerca por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir. Aquella intervención provocó enfrentamientos entre residentes y agentes, además de la muerte a tiros de un vecino frente a la puerta de su vivienda.






