Un petrolero sujeto a sanciones pierde crudo frente a la costa de Omán, donde el vertido se ha extendido durante los últimos días y ha aumentado la preocupación por posibles daños ambientales en zonas costeras, según un análisis de imágenes satelitales y expertos en transporte marítimo.
El Caroline Bezengi, identificado como parte de la denominada flota en la sombra, cargó petróleo ruso en el puerto de Novorossiysk, en el mar Negro, antes de iniciar su travesía más reciente, de acuerdo con los datos de seguimiento de embarcaciones.
El buque comunicó por primera vez que atravesaba dificultades el 8 de junio frente al puerto de Mukalla, en el sur de Yemen, según dos fuentes de seguridad marítima. Las primeras evaluaciones apuntaban a que se había producido una explosión a bordo.
Una imagen satelital tomada el 28 de julio muestra una mancha oscura en el agua junto al petrolero y otras áreas más claras al norte de la isla de al-Qibliyyah, situada cerca del litoral omaní y dentro de una zona marina protegida.
“Las manchas de aceite más oscuras indican que al menos uno de los cascos del barco de almacenamiento de crudo parece haber sido vulnerado ahora, y el barco está perdiendo petróleo crudo”, afirmó Wim Zwijnenburg, especialista en teledetección de la organización neerlandesa de defensa de la paz Pax, después de examinar las imágenes.
Zwijnenburg advirtió además de que la temporada de monzones de la región, que suele alcanzar su máxima intensidad en julio y agosto, puede provocar condiciones meteorológicas adversas capaces de dispersar rápidamente el crudo.






