Yaakov “Kobi” Yadid, un residente de Jerusalén de 35 años, casado y padre de cuatro hijos, murió ahogado este martes durante unas vacaciones familiares en Limassol, Chipre. Yadid se encontraba allí con su esposa, Rivka, y sus hijos pequeños, después de un prolongado periodo de servicio en la reserva.
Según las informaciones, la familia entró en el mar para nadar y, en un momento determinado, Yadid desapareció en el agua. Su esposa avisó de inmediato a las autoridades locales y los equipos de rescate iniciaron la búsqueda en la zona. La familia permaneció cerca de dos horas en la playa mientras continuaban las labores de localización. Un dron que colaboraba con los equipos locales encontró finalmente a Yadid en el agua. Los rescatistas recuperaron su cuerpo sin vida.
Tras la tragedia, las hermanas de Yadid y otros familiares viajaron a Chipre para acompañar a su esposa y a sus hijos, quienes presenciaron los hechos. Una de sus hermanas declaró a C14: “Kobi tenía un corazón enorme y sabía entregarse por completo a los demás. Era un esposo y un padre ejemplar para sus hijos pequeños. Llenó de satisfacción y orgullo a sus padres. Era un hombre íntegro y lo extrañaremos mucho”.
ZAKA trabaja con las autoridades locales y el Ministerio de Asuntos Exteriores para trasladar el féretro de Yadid a Israel, donde será sepultado. Baruch Nidam, director de la División Internacional de ZAKA, señaló que, apenas recibieron el aviso, los equipos de la organización comenzaron a ocuparse del trato digno del muerto y de los trámites necesarios para autorizar el traslado del cuerpo a Israel.
Haim Weingarten, subdirector general de Operaciones de ZAKA, añadió: “Trabajamos en coordinación con el Ministerio de Asuntos Exteriores y las autoridades locales de Chipre, y acompañamos a la familia durante todo el proceso”.






