Arbel Feldman, abogado especializado en responsabilidad civil, fue identificado el miércoles como el letrado presuntamente asesinado por uno de sus clientes en Rishon Lezion.
Feldman, de unos cincuenta años según los servicios médicos, murió el martes tras recibir varios disparos en su despacho. Estaba casado y tenía tres hijos, informaron medios en hebreo.
“Es la última persona de la lista a la que le podría pasar algo así. Resulta imposible creer que esto suceda”, declaró de forma anónima un familiar al portal Ynet.
El Colegio de Abogados de Israel (IBA, por sus siglas en inglés) rindió homenaje a Feldman el miércoles. En un mensaje enviado a sus miembros, pidió a los abogados de todo el país que salieran de los tribunales a las diez de la mañana y guardaran dos minutos de silencio.
“Se trata de un incidente desconcertante que exige un cambio de enfoque por parte de los responsables políticos frente a la violencia que causa estragos en la sociedad israelí”, señaló la institución.
El presidente del IBA, Amit Becher, y los directores de distrito crearon además un equipo para asistir a los abogados que reciben amenazas y ayudarlos a “identificar situaciones de peligro y apartarse de forma segura de los clientes violentos”.
El sospechoso, un residente de Ramle de unos veinte años, se entregó horas después del tiroteo en la comisaría regional de Laquis, según la policía.
La radiotelevisión pública Kan informó que el joven se negó a entregar la pistola presuntamente utilizada en el ataque y permaneció en silencio durante el interrogatorio. No se sabe si tenía licencia para portar armas.
Fuentes vinculadas con la investigación dijeron al portal Walla que Feldman y el sospechoso discutieron por un caso de responsabilidad civil valorado en unos 10 000 séqueles ($3300), en el que el abogado representaba al presunto agresor.
Un letrado de un despacho cercano vio hacia la una de la tarde entrar en la oficina de Feldman a un “cliente que le resultaba familiar”. Poco después escuchó gritos y “al menos cuatro disparos”, explicó a los periodistas el superintendente Amir Cohen, comandante del Distrito Central de la Policía, mientras continuaba la búsqueda del sospechoso.
Los paramédicos de Maguén David Adom certificaron la muerte de Feldman en el lugar.
Cohen indicó que el presunto asesino estaba “descontento con el servicio que recibió” del abogado. Añadió que la policía conocía su identidad y que tenía “antecedentes menores”, entre ellos delitos contra la propiedad y relacionados con armas de fuego, aunque nada que hiciera prever “su capacidad para cometer un asesinato”.






