Las excavaciones arqueológicas realizadas durante el último mes en el emplazamiento de la Gran Sinagoga de Vilna, en Vilna, Lituania, han dejado al descubierto por completo la gran bimá central (plataforma de lectura de la Torá) de la sinagoga.
Las excavaciones en la sinagoga, vinculada al Gaón de Vilna y destruida por el régimen nazi y, posteriormente, por las autoridades soviéticas hace unos 70 años, también sacaron a la luz secciones de la sala principal de oración y de la galería de mujeres, suelos de vivos colores, placas en los asientos con los nombres de los fieles y una placa grabada con los Diez Mandamientos.
Las investigaciones y excavaciones en la sinagoga y en el complejo comunitario que surgió a su alrededor, conocido como Shulhoyf, tienen lugar desde 2011. Esta es la sexta campaña de excavaciones, a cargo de la Autoridad de Antigüedades de Israel y del Kultūros paveldo išsaugojimo pajėgos, con financiación de la Fundación Buena Voluntad y en cooperación con la Comunidad Judía Lituana (Litvak), con el objetivo de preservar los restos de la sinagoga, ponerlos a disposición del público y desarrollar el sitio en beneficio de la comunidad judía de Lituania y del público en general.
Según los directores de la excavación, el Dr. Jon Seligman, de la Autoridad de Antigüedades de Israel, y Justinas Račas, de Kultūros paveldo išsaugojimo pajėgos, “La demolición del antiguo edificio escolar que cubría la histórica sinagoga nos permitió, por primera vez, dejar al descubierto amplias y continuas secciones adicionales del corazón del edificio: la sala principal de oración, pavimentada con coloridos suelos de terrazo decorados con motivos florales y geométricos; placas con nombres; y muchos otros hallazgos que nos brindan un encuentro conmovedor, casi personal, con las personas que rezaban aquí y con la vida comunitaria que tuvo lugar alrededor de la sinagoga a lo largo de los siglos”.
Durante las excavaciones salieron a la luz numerosas placas que identificaban los asientos permanentes de los fieles en la sinagoga. Algunas llevaban los nombres de mujeres que rezaban en el ezrat nashim, la galería femenina; otras, los de hombres. Además, aparecieron placas que indicaban los asientos asignados a miembros de una importante sociedad benéfica dedicada a la administración de la comunidad judía de Vilna. Una de las placas más destacadas señalaba un asiento donado por “Gitel Klachek, esposa del difunto Yechezkel, SHamásh d’Mata”, es decir, el sacristán de la ciudad. La familia Klachek era una familia adinerada e influyente que poseía numerosos negocios en las calles cercanas a la Gran Sinagoga de Vilna.
Al parecer, Yechezkel era un funcionario que prestaba servicios a la comunidad judía de la ciudad y tenía a su cargo asuntos prácticos, anuncios y recados en su nombre.
Entre los demás hallazgos de la excavación, que dan testimonio de la vida religiosa y comunitaria que transcurrió en la sinagoga a lo largo de los años, figuraba una pequeña placa de metal grabada con los Diez Mandamientos.






