Riad espera una inminente ofensiva coordinada en sus fronteras norte y sur. Estas operaciones serían ejecutadas por milicias iraquíes y islamistas hutíes de Yemen bajo la dirección del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, según detalló un alto funcionario saudí que solicitó el anonimato.
Los informes de inteligencia elaborados por Arabia Saudí, Estados Unidos y otros países de la región señalan como posibles objetivos diversas infraestructuras civiles y económicas, entre ellas instalaciones energéticas, puertos y aeropuertos. El informante precisó que las autoridades detectaron el traslado de misiles y drones, una maniobra que apunta a un asalto simultáneo desde ambos frentes.
La fuente gubernamental calificó la amenaza de especialmente alarmante debido a que el reino promueve una desescalada militar para alcanzar un acuerdo negociado. De acuerdo con el funcionario, los contactos recientes con todos los actores involucrados, incluido Irán, avanzaban “en la dirección correcta”. Por este motivo, el informante evaluó que la agresión planificada intentaría boicotear los esfuerzos de mediación.
Ante este escenario, Riad advirtió que tomará todas las medidas necesarias para responder a cualquier hostilidad. Para ello, el Gobierno saudí mantiene una cooperación “muy alta” a todo nivel con Washington, lo cual abarca el trabajo operativo conjunto con el Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM).
Esta alerta se produce tras una serie de enfrentamientos recientes. El pasado 29 de julio, Arabia Saudí comunicó la ejecución de ataques en coordinación con el CENTCOM contra facciones respaldadas por Irán en territorio iraquí, luego de responsabilizar a esos grupos de lanzar drones contra sus instalaciones petroleras. Las milicias iraquíes prometieron represalias por esa intervención.
De manera simultánea, la tensión con los hutíes se incrementó durante las últimas semanas. La milicia yemení impuso un cerco en el mar Rojo que define como un bloqueo naval contra el reino. Además, se adjudicó diversos ataques contra objetivos militares y marítimos saudíes. Como respuesta a estos actos, las fuerzas armadas de Arabia Saudí han bombardeado posiciones militares en Yemen.






