La familia de Lindsay y Craig Foreman informó que la pareja británica, detenida en Irán y condenada por cargos de espionaje que ambos rechazan, dio por concluida la huelga de hambre que mantenía desde hacía varios meses para denunciar el trato recibido en prisión.
Los dos, de alrededor de 50 años, fueron arrestados en enero de 2025 mientras atravesaban el centro del país durante un viaje en motocicleta alrededor del mundo.
En febrero de este año, un tribunal los condenó a diez años de prisión por espionaje. Más tarde, de acuerdo con lo declarado por el hijastro de Craig Foreman en julio, a este último se le impusieron otros dos años de cárcel por haber hablado con medios de comunicación.
En mayo iniciaron una nueva huelga de hambre como protesta por el “grave desgaste físico” que, según denunciaban, les estaba provocando su encarcelamiento. Sus familiares indicaron que Craig Foreman mantuvo el ayuno durante 93 días, mientras que Lindsay Foreman lo hizo durante 84.
La pareja también ha denunciado en repetidas ocasiones el hacinamiento y las condiciones insalubres de la prisión de Evin, un complejo penitenciario fuertemente fortificado situado en el norte de Teherán que, según organizaciones de derechos humanos, alberga a presos políticos y ciudadanos extranjeros.
En un comunicado, la familia señaló: “Tras casi tres meses de protesta, Lindsay y Craig decidieron poner fin a sus huelgas de hambre”, y añadió que ambos cerraron la protesta al convertir sus últimos cinco días en un “ayuno definitivo”.
Joe Bennett, hijo de Lindsay Foreman, afirmó que “la prioridad inmediata sigue siendo la salud y el bienestar de Lindsay y Craig, así como conseguir su liberación tras más de 18 meses de detención”.






