El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y Jared Kushner, yerno y asesor del presidente estadounidense Donald Trump, acordaron establecer un mecanismo de desescalada para analizar las amenazas emergentes atribuidas a Hamás en Gaza, mientras Washington busca que Israel permita al grupo demostrar su disposición a avanzar hacia el desarme, según informó el Canal 12, que citó a un alto funcionario estadounidense.
La oficina de Netanyahu había comunicado previamente que ambas partes pactaron crear dos equipos de trabajo durante la reunión de hoy, uno dedicado a la desmilitarización de Gaza y otro enfocado en las necesidades humanitarias del territorio. Sin embargo, no precisó quiénes integrarían esos grupos ni cuáles serían exactamente sus funciones.
Netanyahu mantiene un profundo escepticismo sobre la voluntad de Hamás de abandonar sus armas. Por ese motivo, acudió al encuentro acompañado por David Zini, jefe del Shin Bet, y Shlomi Binder, jefe de la inteligencia militar de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), quienes informaron a Kushner sobre las supuestas violaciones cometidas por Hamás contra el plan de Trump para Gaza, de acuerdo con otra fuente conocedora de la reunión citada por la cadena israelí.
Según el funcionario estadounidense, Kushner transmitió a Netanyahu que la reconstrucción de Gaza solo comenzaría una vez finalizado el proceso de desmilitarización. También señaló que la Junta de Paz respalda el derecho de Israel a responder ante amenazas inminentes de Hamás, aunque considera que Israel no debería interpretar ese concepto de manera demasiado amplia.
En ese contexto, Kushner y Netanyahu acordaron crear un mecanismo de desescalada para Gaza que permita determinar si las advertencias israelíes sobre nuevas amenazas son reales o si pueden ser gestionadas mediante alternativas distintas a una operación militar, indicó el funcionario.
Previamente, mandos militares israelíes habían señalado que las reglas de enfrentamiento en Gaza son actualmente mucho más restrictivas que antes de la presentación del plan de desarme.
Kushner explicó además que el proceso para desarmar a Hamás contemplaría la entrega de sus armas al gobierno tecnocrático palestino respaldado por la Junta. Ese organismo posteriormente las transferiría a la Fuerza Internacional de Estabilización, una misión de mantenimiento de la paz creada para garantizar la seguridad de Gaza después de la guerra, que finalmente se encargaría de destruirlas, según el funcionario.
El representante estadounidense afirmó que las diferencias entre Washington e Israel no son significativas, pero señaló que Estados Unidos busca que Jerusalén adopte medidas limitadas que permitan avanzar con el proceso y verificar si Hamás comienza realmente a entregar su armamento.
Durante la reunión, Netanyahu pidió explicaciones a Kushner sobre su decisión de reunirse el día anterior en Egipto con altos líderes terroristas de Hamás. Según el funcionario estadounidense, Kushner respondió que quería conocer directamente de ellos, “cara a cara”, su compromiso con el desarme.
Además, Kushner recordó a Netanyahu que su anterior encuentro presencial con dirigentes terroristas de Hamás, junto con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff, derivó en el acuerdo de liberación de rehenes de octubre de 2025, añadió el funcionario.










