Una mujer que se sometió a un tratamiento de fertilización in vitro en el Centro Médico Assuta de Tel Aviv presentó una demanda después de que una prueba genética indicara que su bebé había nacido con el esperma de un donante diferente al previsto, según informó el Canal 12.
El caso salió a la luz después del nacimiento del segundo hijo de la mujer, quien notó que el bebé no tenía parecido físico con su hermano mayor. Ante esa diferencia, decidió realizarse una prueba de ADN que, de acuerdo con el reporte, reveló que no reconocía al padre biológico del recién nacido. La madre esperaba que ambos hijos fueran concebidos utilizando muestras del mismo donante.
Este representa el tercer episodio de este tipo relacionado con Assuta, institución que anteriormente había anunciado medidas para modificar sus procedimientos tras otros errores similares.
Los abogados de la mujer señalaron en una carta enviada al Ministerio de Salud que “cuando recibió los resultados, su mundo se derrumbó”. Además, indicaron que la madre aún desconoce la identidad del hombre cuyo esperma fecundó su óvulo, así como sus antecedentes genéticos y médicos, junto con aspectos personales como sus características, personalidad y religión.
Assuta informó al Canal 12 que abrió una “investigación exhaustiva” sobre lo ocurrido y afirmó que “en esta etapa, es imposible llegar a conclusiones y se requiere una investigación adicional”. El centro médico añadió que mantiene comunicación tanto con la madre afectada como con el Ministerio de Salud.










