Adriana Turk, de 74 años, creció en Nueva Zelanda convencida de que el Holocausto había acabado con toda la familia de su padre. Una prueba de ADN realizada a través de MyHeritage cambió esa historia: los resultados revelaron más de 50 parientes vivos en Israel, Alemania y Brasil.
Turk viajó ahora a Israel para conocer a parte de esa familia. “Descubrir que tengo más de cincuenta parientes vivos en Alemania, Israel y Brasil fue algo absolutamente asombroso”, dijo desde Tel Aviv, donde se alojaba en casa de Raanan Gidron, un primo tercero al que conoció a partir de la investigación genealógica. “Esto ha supuesto toda una revelación para mí”.
Su padre, John Turk, nacido Hans, era un judío alemán que huyó del régimen nazi en 1937 y se estableció en Nueva Zelanda. Después de la guerra supo que su madre había sido asesinada en el gueto de Varsovia en 1942 y que su hermana, su cuñado y los dos hijos pequeños de la pareja habían muerto en Auschwitz en 1944.
En Nueva Zelanda, Hans adoptó el nombre de John, se casó con una mujer no judía y permaneció alejado de las instituciones de la comunidad judía. Tampoco hablaba con sus hijos sobre su pasado. “Él nunca hablaba del tema y yo nunca le pregunté”, recordó Turk. “Solo sabía que toda su familia —su madre, su hermana, su cuñado y sus sobrinos— había sido asesinada”.
La decisión de investigar sus orígenes llegó después de la muerte de su único hermano, Julian, en Auckland a finales de 2024. Turk dijo que entonces sintió “una profunda tristeza” y “un gran vacío”. Meses después se sometió a una prueba genética. “¿Qué tengo que perder?”, recordó haber pensado.
Las coincidencias de ADN la llevaron a contactar con distintos familiares hasta localizar en Alemania a un primo tercero que conocía una parte de la historia que ella ignoraba. Así supo que su tío abuelo Max Gusdorf, asesinado en Sobibor en 1943, había tenido tres hijos que sobrevivieron a la guerra.
Uno de ellos permaneció en Alemania y otro huyó a Brasil. El tercero, Hans Reuven Rudolph, posteriormente llamado Reuven Gidron, llegó al territorio que se convertiría en Israel. Allí combatió con el Palmaj durante la guerra de independencia israelí, asistió a sobrevivientes del Holocausto y colaboró en la identificación de criminales de guerra nazis durante la posguerra.
“Yo no sabía nada de esto”, dijo Turk. “Mi padre no quería tener nada que ver con esta historia”.
MyHeritage puso después a Turk en contacto con Raanan Gidron, hijo de Reuven Gidron. Ambos se conocieron inicialmente mediante una videollamada emitida por televisión en Australia y desde entonces mantuvieron el contacto. Gidron contó que durante su infancia había oído hablar de un primo de su padre que vivía en Nueva Zelanda, aunque apenas existía relación entre las dos ramas familiares.
Antes de llegar a Israel, Turk pasó dos semanas en Alemania, donde conoció a otros parientes e investigó su ascendencia. Luego voló a Israel, donde Gidron la recibió en el aeropuerto Ben Gurión.
Desde su llegada a Tel Aviv, Turk ha participado en encuentros familiares y entrevistas con medios. “Avanzamos día a día a un ritmo frenético, con todo tipo de peticiones espontáneas por parte de la prensa y con obligaciones familiares”, dijo Gidron. Su recorrido incluye reuniones con otros familiares en distintas ciudades y una visita a Yad Vashem.
Turk describió los encuentros con sus primos como “muy cálidos”. “Siento como si hubiera vuelto a nacer a través de esta experiencia”, afirmó. “Antes de hacerme la prueba de ADN, me embargaba la tristeza. Ahora, tener a todos estos primos maravillosos a mi alrededor ha sido una gran revelación”.










