El escrutinio de las elecciones primarias del Likud sigue en marcha después del cierre de las urnas el lunes por la noche. El conteo comenzó en los 107 centros de votación donde sufragaron los miembros del partido y, una vez concluida esa primera fase, las urnas serán trasladadas al complejo del Estadio Bloomfield, en Tel Aviv, para realizar un nuevo recuento. La dirigencia del Likud prevé publicar los resultados definitivos durante la mañana.
De acuerdo con un comunicado del partido, la participación alcanzó el 53,5 % al cierre de la jornada electoral, lo que equivale a 75.177 votantes. Esa cifra representa una disminución aproximada del 5 % respecto de las primarias anteriores.
Con cerca del 45 % de los votos ya contabilizados en la elección que definirá la lista de candidatos al Knéset, Eli Cohen, Yariv Levin y Amir Ohana ocupan los primeros lugares. Detrás de ellos aparecen Miri Regev, Ofir Katz, Miki Zohar, Yoav Kisch, Almog Cohen, Amichai Chikli y Moshe Saada.
Las posiciones del 11 al 15 corresponden, hasta el momento, a Dudi Amsalem, Tally Gotliv, Shlomo Karhi, David Bitan y Nir Barkat.
En esta etapa del escrutinio, los ministros Ze’ev Elkin, May Golan, Avi Dichter e Idit Silman figuran en puestos considerados no viables, por lo que quedarían fuera de la próxima composición del Knéset.
Antes del avance del recuento, la ministra May Golan y el diputado Amit Halevi presentaron denuncias ante el Comité Electoral Central del Likud para solicitar la suspensión inmediata del conteo en el colegio electoral de Yeruham. Según las quejas, se registraron reiterados casos de borrado, alteración y marcado de votos que no coincidían con los nombres de los candidatos leídos en voz alta. También sostuvieron que las actas solo fueron corregidas después de que el observador local exigiera las rectificaciones.
Por otra parte, la ministra de Transportes, Miri Regev, aseguró el lunes que el sindicato de trabajadores de El Al intentaba perjudicar su ubicación en la lista de candidatos debido a su decisión de ampliar las operaciones de Wizz Air en Israel.
“Quien te diga que ‘Miri Regev está segura’ quiere debilitarme”, dijo Regev. “Ya sabes que el sindicato de El Al decidió excluirme de su lista de candidatos. Todo es porque decidí traer a Wizz”.
La ministra afirmó que mantendrá esa política pese a las críticas. “Dije que bajaría los precios de los vuelos, y eso es lo que sucederá”, declaró.
“Ningún sindicato me intimidará ni me extorsionará”, añadió la ministra de Transportes. “Los ciudadanos del Estado de Israel son lo primero”.










