El ejército israelí anunció decisiones legales sobre cinco investigaciones relacionadas con la actuación de sus fuerzas durante la guerra en la Franja de Gaza.
La Abogacía general Militar (MAG) descartó abrir investigaciones penales por el ataque que mató a siete trabajadores de World Central Kitchen (WCK) en abril de 2024 y por dos incidentes que afectaron a personal de Médicos Sin Fronteras (MSF). En cambio, ordenó a la Policía Militar continuar las pesquisas sobre la muerte de Hind Rajab y otras ocho personas en enero de 2024, y sobre el ataque contra un convoy de ambulancias y vehículos de emergencia en Rafah en marzo de 2025, que dejó 15 muertos.
Las decisiones se basan en investigaciones realizadas por el Mecanismo de Evaluación y Determinación de Hechos del Estado Mayor, un órgano militar encargado de examinar incidentes ocurridos durante las operaciones. El mecanismo ha completado unas 150 investigaciones y remitido sus conclusiones a la MAG, que decide posteriormente si existen motivos para abrir una causa penal.
“En fechas recientes, se tomaron decisiones legales con respecto a cinco incidentes que captaron la atención del público”, indicó el ejército.
No habrá investigación penal por el ataque a World Central Kitchen
El primero ocurrió el 1 de abril de 2024, cuando fuerzas israelíes atacaron un convoy de WCK en el centro de Gaza y mataron a siete cooperantes. Según la investigación militar, los oficiales sospecharon que los vehículos transportaban a un hombre armado de Hamás, pese al bajo grado de certeza de esa evaluación y en contra de los procedimientos del ejército. Las fuerzas tampoco identificaron los vehículos como pertenecientes a WCK antes de ordenar el ataque.
Tras el incidente se tomaron medidas contra Nochi Mendel, entonces jefe de Estado Mayor de la Brigada Nahal, y contra el oficial de coordinación de fuego de la unidad. El entonces jefe del Estado Mayor, Herzi Halevi, también amonestó al jefe del Comando Sur, Yaron Finkelman; al comandante de la 162ª División, Itzik Cohen; y al comandante de la Brigada Nahal, Yair Zukerman.
El abogado general militar, Itai Ofir, se abstuvo de intervenir personalmente en la decisión por su “conocimiento profesional previo con uno de los implicados”, por lo que la resolución quedó en manos del fiscal militar jefe, Eli Levertov.
“Tras examinar todas las conclusiones de la evaluación de los hechos, se determinó que, a pesar de los fallos en el proceso para formular la hipótesis de que operativos de Hamás viajaban en los vehículos, las decisiones de los comandantes no cruzaron el umbral penal, a la vista de la secuencia de indicios sospechosos y de las circunstancias operativas generales”, señalaron las FDI.
Levertov concluyó que no existía una sospecha razonable de delito que justificara una investigación penal o nuevas medidas contra los implicados, más allá de las sanciones disciplinarias adoptadas anteriormente.
La muerte de Hind Rajab seguirá bajo investigación

Distinta fue la decisión sobre la muerte de Hind Rajab, de seis años. El 29 de enero de 2024, fuerzas israelíes abrieron fuego contra un automóvil de la familia Hamada en la ciudad de Gaza. Cinco ocupantes murieron inicialmente y sobrevivieron Hind y su prima Lian.
Hind permaneció durante horas en contacto telefónico con los servicios de emergencia mientras pedía ayuda. Una ambulancia de la Media Luna Roja Palestina enviada al lugar fue alcanzada por un proyectil que mató a dos paramédicos. Días después fueron recuperados los cuerpos de los siete integrantes de la familia, incluidas Hind y Lian, junto con los de los dos sanitarios.
La investigación militar concluyó que las tropas dispararon contra el vehículo mientras se aproximaba a sus posiciones y circulaba en dirección contraria a una ruta de evacuación anunciada por las FDI.
“Tras analizar los hallazgos, y a la luz de los presuntos fallos relativos a la coordinación del movimiento de la ambulancia de la Media Luna Roja, se decidió ordenar un examen más exhaustivo del incidente a través de una investigación de la Policía Militar”, indicó el ejército.
La Policía Militar también seguirá investigando las 15 muertes en Rafah
La Policía Militar también continuará investigando la muerte de 15 palestinos en Rafah el 23 de marzo de 2025. Ese día, durante una operación para cercar el barrio de Tel Sultan, soldados de la unidad de reconocimiento de la Brigada Golani tendieron una emboscada en una carretera de salida de la zona.
Durante varias horas, las tropas dispararon contra ambulancias, vehículos de emergencia y un automóvil de Naciones Unidas, en algunos casos bajo la sospecha de que se trataba de vehículos utilizados por Hamás. Las FDI identificaron posteriormente a seis de los muertos como miembros de esa organización.
Por la mañana, los soldados agruparon los cadáveres en un mismo lugar, los cubrieron con una malla metálica y apartaron los vehículos de la carretera después de aplastarlos. El comandante adjunto de la unidad de reconocimiento Golani fue destituido y el comandante de la 14ª Brigada Blindada de Reserva, que encabezaba la operación, recibió una censura formal.
“Después de examinar las conclusiones de la investigación, y al descubrir que la ejecución de los disparos durante el incidente despertaba una sospecha razonable sobre la comisión de un delito, se tomó la decisión de continuar el análisis del asunto mediante una investigación de la Policía Militar”, señalaron las FDI.
La MAG descarta causas penales por los dos incidentes con MSF
La MAG descartó, en cambio, una investigación penal por el ataque del 20 de febrero de 2024 contra un edificio utilizado por Médicos Sin Fronteras en Jan Yunis. El disparo de un proyectil contra una ventana causó la muerte de dos mujeres y dejó siete heridos.
Según la investigación, las tropas participaban en una ofensiva contra Hamás cuando identificaron un edificio situado en un punto elevado desde el que se dominaba visualmente la ruta por la que avanzaban. Los militares consideraron que representaba una amenaza. Las luces estaban apagadas y no observaron movimiento dentro ni alrededor de la construcción antes de disparar.
Las fuerzas no disponían en ese momento de información actualizada que identificara el inmueble como perteneciente a MSF y, al avanzar por la parte posterior, tampoco pudieron ver los carteles de la organización colocados en la fachada.
La MAG concluyó que las tropas dispararon “con un fin militar” contra una estructura que, por su ubicación y las circunstancias operativas, habían considerado un objetivo militar. Aunque detectó una discrepancia relacionada con la falta de información actualizada sobre el uso del edificio por MSF, determinó que no había motivos para ordenar una investigación de la Policía Militar.
La Abogacía Militar sí dispuso un examen adicional para determinar si correspondía adoptar medidas de mando por “ciertos fallos identificados en el proceso de ataque”.
El quinto caso corresponde al 18 de noviembre de 2023, cuando dos pasajeros de un convoy de MSF murieron mientras cinco vehículos de la organización se desplazaban entre la ciudad de Gaza y Jan Yunis. El trayecto había sido coordinado con el ejército el día anterior, pero la ruta exacta fue aprobada poco antes de la salida, antes de que las tropas desplegadas en un puesto de control recibieran la información.
El convoy llegó al puesto por la tarde y recibió la orden de esperar mientras se aclaraba la coordinación. Ante el temor de no alcanzar su destino antes del anochecer, sus integrantes dieron media vuelta hacia la ciudad de Gaza.
La investigación militar sostuvo que la decisión se tomó “por iniciativa propia y sin la coordinación adecuada”, pese a que las FDI habían comunicado que el horario del puesto de control se había ampliado y que en ese momento no era posible coordinar el regreso hacia el norte. Las tropas también advirtieron al convoy que circular sin autorización podía ponerlo en peligro.
Cuando los vehículos regresaron hacia Gaza, soldados desplegados a lo largo de la ruta efectuaron disparos de advertencia. La investigación concluyó que esos disparos no se dirigieron contra los vehículos. El convoy siguió avanzando hasta quedar a unos cientos de metros de las tropas, que, según las FDI, lo percibieron como una amenaza debido a los “patrones de actividad de las organizaciones terroristas en la zona”.
Los soldados efectuaron entonces nuevos disparos de advertencia hacia la carretera, a unos 100 metros del primer vehículo. “De acuerdo con las conclusiones de la investigación, se constató la posibilidad de que la desafortunada muerte de dos de los pasajeros del convoy haya sido causada por fragmentos provenientes del fuego de advertencia”, señaló el ejército.
La MAG concluyó que no había indicios de que las tropas hubieran disparado directamente contra el convoy y determinó que el episodio no generaba una sospecha razonable de delito penal.










