El centro de Jerusalén fue escenario de un operativo policial que permitió desmantelar una infraestructura presuntamente utilizada para difundir propaganda de incitación y brindar apoyo a organizaciones terroristas.
La intervención fue ejecutada por efectivos de la Policía de Israel y agentes de la Policía Fronteriza, quienes realizaron registros en dos almacenes del barrio de Meah Shearim tras obtener las correspondientes órdenes judiciales.
Durante las inspecciones, los investigadores localizaron diversos materiales, entre ellos carteles con contenido de incitación a la violencia, pegatinas con mensajes antiisraelíes, banderas de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y una gorra asociada con Hamás. Asimismo, incautaron un rifle de paintball y varios botes de pintura en aerosol.
Todo el material decomisado fue trasladado a la unidad de investigación de la comisaría de Lev Habira para su análisis. En paralelo, las autoridades mantienen las pesquisas con el objetivo de identificar a los responsables de los almacenes intervenidos.










