El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó este jueves iniciar el proceso para expulsar del partido Likud a Pinchas Idan, presidente del sindicato de trabajadores de la Autoridad de Aeropuertos de Israel, después de la huelga que afectó al aeropuerto Ben Gurion.
En un comunicado, el Likud afirmó que la decisión fue tomada “tras la huelga imprudente e ilegal en el aeropuerto, que perjudicó a los ciudadanos del país y causó daños a la economía”. Según el partido, Netanyahu dispuso la expulsión de Idan por su papel como presidente del sindicato de trabajadores de la Autoridad de Aeropuertos de Israel.
Antes de ello, el primer ministro había advertido: “El aeropuerto Ben Gurion permanecerá abierto y funcionará con normalidad. Cualquiera que se interponga en el camino será enviado a casa”.
Las declaraciones de Netanyahu coincidieron con una ola de críticas en redes sociales contra Idan, quien además integra el Comité Central del Likud. La paralización provocó importantes trastornos en el aeropuerto: los mostradores de facturación permanecieron cerrados y se registraron serios inconvenientes en la atención a los pasajeros y en el manejo del equipaje.
El aeropuerto cerró a las 14:00. Las operaciones de aterrizaje y despegue comenzaron a restablecerse de forma gradual desde las 15:00, una vez reorganizado el cronograma de vuelos. Se espera que durante la noche la terminal recupere su funcionamiento habitual.
El noticiero del Canal 12 informó que la huelga había sido prevista inicialmente para el día anterior con el propósito de interrumpir el vuelo de la ministra de Transportes, Miri Regev.
De acuerdo con altos funcionarios de la Autoridad Aeroportuaria de Israel, Idan optó por no afectar el vuelo de la ministra con destino a Rabat, Marruecos, en la fecha originalmente prevista, después de la visita que Regev realizó junto con Netanyahu al aeropuerto Ben Gurion.
Según esos funcionarios, Idan consideró que hacer pasar un mal momento al primer ministro en esas circunstancias sería excesivo. No obstante, añadieron que posteriormente se dieron instrucciones para interrumpir el manejo del equipaje del vuelo de la ministra. En la práctica, el único efecto fue un breve retraso y la aeronave despegó conforme a lo programado.
Idan rechazó esas acusaciones y declaró: “Hubiera sido mejor que esos altos funcionarios se hubieran centrado en solucionar la escasez de personal en lugar de hacer suposiciones. El incidente nunca ocurrió”.
Mientras tanto, el Ministerio de Finanzas estima que la huelga en el aeropuerto Ben Gurion ocasionó pérdidas cercanas a ₪30 000 000. El cálculo contempla los ingresos dejados de percibir por tasas y cargos debido a la cancelación de vuelos, la reducción de la producción económica por las vacaciones canceladas por ciudadanos israelíes, los retrasos en la llegada de mercancías por vía aérea y otros factores adicionales.










