La Oficina del primer ministro de Israel emitió un duro comunicado contra Turquía y su presidente, Recep Tayyip Erdogan, en medio del aumento de las tensiones entre ambos países tras un ataque israelí contra una base aérea en Siria y la emisión, ese mismo día, de una orden de arresto internacional contra el primer ministro Benjamin Netanyahu por parte de las autoridades turcas.
Según la oficina de Netanyahu, Erdogan “ahora busca extender su agresión contra Israel hacia Siria. Israel no lo tolerará”. La declaración constituye el más reciente intercambio de acusaciones entre ambos gobiernos después del bombardeo israelí contra una base aérea siria, motivado, según Israel, por la preocupación ante un posible despliegue de tropas turcas en ese lugar.
El comunicado también reitera acusaciones formuladas anteriormente por Israel contra el mandatario turco, al que describe como “un dictador antisemita que ha masacrado a los kurdos, alberga a terroristas de Hamás, ocupa la mitad de Chipre y encarcela a un número récord de periodistas y políticos que se oponen a él”.
La declaración israelí se conoció pocas horas después de que Turquía emitiera una orden de arresto internacional contra Netanyahu como parte de una investigación relacionada con la interceptación por parte de Israel de una flotilla de activistas que se dirigía a Gaza.
“Erdogan’s pathetic attempt to intimidate the leaders and soldiers of Israel, the only true democracy in the Middle East, will go nowhere”, añade el comunicado.
En una declaración independiente publicada en hebreo, la Oficina del primer ministro afirmó que “Israel continuará actuando con firmeza contra los intentos de Turquía de desestabilizar la región y frente a cualquier amenaza contra su seguridad”.
Las relaciones entre Turquía e Israel, que en otro momento fueron estrechas, se han deteriorado por completo desde el ataque liderado por Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior guerra en Gaza.










