Siete manifestantes que cortaron el tráfico en el Puente Golden Gate durante una protesta propalestina en 2024 fueron condenados a 30 días de prisión. La movilización rechazaba los ataques israelíes en Gaza.
Un jurado de San Francisco los declaró culpables en julio de varios delitos menores, aunque no logró alcanzar un acuerdo sobre la acusación más grave de conspiración para cometer un delito grave.
La defensa sostuvo que los participantes actuaron por una responsabilidad moral frente a la devastación en Gaza y al respaldo de Washington a Israel.
La fiscal de distrito de San Francisco, Brooke Jenkins, defendió que bloquear el puente puso en riesgo la seguridad de las personas atrapadas en el tráfico y consideró que infringir la ley debía tener consecuencias.
La jueza del Tribunal Superior Teresa Caffese señaló que la desobediencia civil históricamente ha implicado asumir consecuencias legales. Añadió que quienes interrumpieron el tránsito y afectaron a cientos de viajeros debían ser tratados con respeto, pero también responder por sus actos.
La mitad de la condena deberá cumplirse en la cárcel del condado y el resto podrá completarse mediante un programa de trabajo en libertad condicional administrado por la Oficina del Sheriff de San Francisco. También se concedieron cuatro días de crédito por el tiempo ya cumplido.
La sentencia incluye además seis meses de libertad condicional, multas y restituciones por más de $1 000. Los acusados permanecerán en libertad mientras se resuelve la apelación.
Los siete fueron declarados culpables de cargos como detención ilegal, obstrucción de la vía de paso y reunión ilegal. Uno de ellos también fue condenado por negarse a dispersarse.










