Antonio Guterres condenó que Israel asumiera el control de un centro de formación administrado por la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, ubicado en el este de Jerusalén.
El portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, señaló que el secretario general está “sumamente alarmado” por esta situación, ya que los jóvenes dejarán de recibir la formación profesional que cursaban en ese centro.
También recordó que ese centro de capacitación, al igual que el resto de las instalaciones de la UNRWA, pertenece a las Naciones Unidas y, por tanto, goza de inviolabilidad e inmunidad frente a cualquier tipo de injerencia.










