Nickolay Mladenov, enviado de la Junta de Paz para Gaza, cuestionó las restricciones de Israel a la entrada de materiales destinados a refugios y afirmó que la cantidad disponible actualmente en la Franja es insuficiente.
Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, señaló que la situación humanitaria ha mejorado considerablemente respecto al año pasado, cuando un organismo internacional de seguimiento del hambre declaró que la hambruna había afectado al norte de Gaza, algo que Israel negó entonces.
Mladenov explicó que las necesidades de la población han pasado a concentrarse principalmente en el saneamiento, el agua y la energía. Esas áreas están siendo atendidas por Naciones Unidas, organizaciones internacionales e Israel.
El alojamiento, sin embargo, continúa siendo uno de los principales problemas. Gran parte de los alrededor de dos millones de habitantes de Gaza sigue viviendo en tiendas de campaña.
Mladenov responsabilizó directamente a Israel de las limitaciones actuales y consideró inaceptable su política sobre la entrada de materiales para alojamientos adecuados, especialmente ante la proximidad del invierno. También pidió que se permita mejorar los refugios para proteger la dignidad, la salud y la seguridad de la población.










