El embajador de Turquía en Siria añadió ayer, domingo, la expresión “representante especial del ministro de Asuntos Exteriores para asuntos sirios” a su descripción oficial en sus cuentas personales de redes sociales, junto con su cargo de embajador turco en Damasco.
Según medios árabes, este cambio indica una ampliación de las funciones que tiene encomendadas. Su labor ya no se limitaría a la representación diplomática de Turquía en Damasco, sino que abarcaría también el seguimiento de otros asuntos que podrían ser de carácter político, de seguridad y militar.
La incorporación del título “representante especial del ministro de Asuntos Exteriores para asuntos sirios” adquiere especial relevancia debido a la trayectoria del embajador, ya que este cargo podría otorgarle un margen más amplio para supervisar asuntos sensibles, coordinar posiciones entre distintas instituciones turcas y transmitir directamente al centro de toma de decisiones en Ankara los acontecimientos políticos y sobre el terreno en Siria.
La medida se produce en un momento en que Turquía refuerza su presencia política y militar en Siria, algo que Israel intenta impedir. A comienzos de este mes, la Fuerza Aérea israelí atacó una instalación militar turca en el noroeste de Siria, un despliegue que el ministro de Defensa, Israel Katz, calificó de “aventura peligrosa”. Ahora, Erdogan parece distanciarse del campo de batalla, aunque continúa intentando intervenir en la gestión de Siria.










