Las acciones de PayPal cerraron la sesión del viernes en el Nasdaq con una fuerte caída de casi el 13 %, después de que Bloomberg informara que fracasó la operación multimillonaria para adquirir la empresa de pagos por parte de Stripe y el fondo de inversión Advent International.
El pasado julio, Stripe y Advent presentaron una oferta para comprar PayPal por una valoración superior a los $53 000 000 000, equivalente a $60,5 por acción, una prima de aproximadamente el 28 % respecto del precio que tenían los títulos cuando se presentó la propuesta. Según el plan, ambas compradoras debían poseer participaciones iguales en PayPal.
Sin embargo, la oferta no llegó a concretarse debido, entre otros factores, a obstáculos regulatorios, dificultades de financiación y, sobre todo, a la oposición del consejo de administración de PayPal al precio ofrecido. Los miembros del consejo consideraron que la cifra era demasiado baja y que no reflejaba el verdadero valor de la empresa ni su potencial de crecimiento a largo plazo.
PayPal fue fundada en 1998 por Elon Musk y Peter Thiel, quien posteriormente fundaría Palantir. En 2002, eBay adquirió la empresa de pagos, pero en 2015, tras la presión de inversores que sostenían que la propiedad de eBay limitaba su potencial de crecimiento, PayPal se separó de eBay y pasó a ser una empresa pública independiente que cotiza en el Nasdaq.
En 2021, las acciones de PayPal alcanzaron un máximo de aproximadamente $306, lo que otorgó a la empresa una capitalización bursátil superior a los $300 000 000 000. Desde entonces, la tendencia se invirtió debido a la desaceleración del crecimiento, el aumento de la competencia de gigantes como Apple y Google y las presiones sobre el negocio de pagos por internet de la compañía. Al cierre de la sesión del viernes, la capitalización bursátil de PayPal era de apenas unos $46 000 000 000, más de un 85 % por debajo de su máximo.
Ahora, tras el fracaso de la adquisición, los inversores tendrán que decidir si PayPal vale realmente mucho más que el precio ofrecido por los compradores o si el consejo de administración rechazó la operación precisamente en un momento en que el mercado ya tiene dificultades para creer en las perspectivas de crecimiento de la empresa.










