El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó el miércoles que el país está preparado para responder “con gran fuerza” si Irán lanza un ataque durante el próximo periodo de festividades judías, en medio de una nueva escalada militar entre Teherán y Estados Unidos.
“Por ahora, Irán está atacando en toda la región excepto a nosotros”, dijo Katz durante una conferencia organizada por el grupo mediático Yedioth Ahronoth. “Pero existe la posibilidad de que nos ataquen. Estamos preparados para eso defensivamente”.
Las festividades judías comienzan a mediados de septiembre y, según Katz, las Fuerzas de Defensa de Israel se encuentran preparadas tanto para defender el territorio como para lanzar una respuesta.
Si Irán ataca, Israel “responderá con gran fuerza, independientemente de cualquier otra persona”, afirmó. “Nuestros aviones están listos para despegar”.
Katz sostuvo además que Teherán podría intentar aprovechar el calendario religioso para lanzar una ofensiva. “Les gusta atacar durante las festividades judías porque odian a los judíos. Miren las muchas cosas que han ocurrido en el pasado”, declaró. Israel, agregó, está preparado “tanto defensiva como ofensivamente” y mantiene coordinación con Estados Unidos.
Irán y Estados Unidos intercambian nuevos ataques en la región

La advertencia se produjo después del mayor intercambio de ataques entre Washington y Teherán desde julio.
Irán afirmó haber atacado objetivos militares estadounidenses en varios países de la región, entre ellos Kuwait, Irak y Emiratos Árabes Unidos, después de que el ejército estadounidense bombardeara posiciones iraníes, incluidas defensas antiaéreas y capacidades de colocación de minas.
Estados Unidos señaló que esos ataques fueron una respuesta a las acciones iraníes contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
En Kuwait, Teherán aseguró haber lanzado misiles y drones contra la base aérea estadounidense Ali Al Salem. Las autoridades kuwaitíes informaron que un dron iraní impactó en un complejo residencial y provocó un incendio y daños materiales, aunque no dejó víctimas.
Irán también afirmó haber atacado con misiles y drones bases estadounidenses en Erbil, en el norte de Irak. El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica aseguró que hubo bajas entre el personal estadounidense, algo que no fue confirmado por Irak ni por Estados Unidos.
En paralelo, Arabia Saudí acusó a Irán de estar detrás de un ataque contra un petrolero en el estrecho de Ormuz que dejó dos tripulantes filipinos muertos. Riad condenó además los ataques iraníes contra otros países árabes.
El mando militar iraní advirtió que las operaciones estadounidenses tendrán una respuesta más intensa.

“El mal estadounidense en la región será respondido con respuestas más pesadas, generalizadas y devastadoras, y cualquier país que coopere con el agresivo ejército estadounidense debe aceptar sus peligrosas consecuencias”, señaló.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, también aseguró que Washington enfrentará una “nueva estrategia desde Teherán” tanto en el terreno militar como diplomático y económico.
Los combates siguieron después de la tregua y el acuerdo provisional
La escalada se produce después de que Israel y Estados Unidos iniciaran el 28 de febrero una guerra contra Irán destinada a desestabilizar al régimen y destruir sus programas nuclear y de misiles balísticos.
Los combates entraron en una tregua en abril y Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo provisional en junio, pero el entendimiento se derrumbó posteriormente por las disputas sobre el control del estrecho de Ormuz. Desde entonces, ambas partes han continuado intercambiando ataques de manera intermitente.

Los medios estatales iraníes denunciaron nuevos bombardeos estadounidenses durante la noche del martes al miércoles cerca del estrecho de Ormuz. Autoridades iraníes afirmaron que siete personas murieron y ocho resultaron heridas en ataques en la provincia de Juzestán.
La Media Luna Roja iraní también había informado de un ataque estadounidense contra una vivienda donde se celebraba una boda en el sur del país, que habría causado al menos cuatro muertos y más de 50 heridos.
El Mando Central de Estados Unidos negó haber atacado deliberadamente a civiles y afirmó que sus fuerzas “nunca atacan a civiles, a diferencia de los Guardianes de la Revolución”.
Trump descarta presionar a Irán para que vuelva a negociar
En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, descartó que el objetivo de Washington sea obligar a los dirigentes iraníes a regresar a la mesa de negociaciones.
“Me da igual si firman un acuerdo inútil para ellos”, escribió Trump en Truth Social. “Me gusta mucho más nuestra posición ahora, con casi control total del estrecho de Ormuz y su economía colapsando por completo”.

Trump volvió además a cuestionar la permanencia del régimen iraní al preguntar: “¿Cuándo va a levantarse el pueblo iraní y luchar?”.
Ante el aumento de las hostilidades, el Departamento de Estado estadounidense renovó una alerta de seguridad para sus ciudadanos en Oriente Medio y advirtió sobre la posibilidad de una “escalada imprevista”.
Washington recomendó a los estadounidenses en la región extremar la vigilancia y mantenerse atentos a posibles cancelaciones de vuelos, cierres del espacio aéreo e interrupciones en los viajes.
La tensión continúa concentrándose especialmente alrededor del estrecho de Ormuz, una vía fundamental para el comercio mundial de petróleo y escenario central de la confrontación entre Irán y Estados Unidos. La nueva ronda de ataques aumenta ahora también el riesgo de una intervención directa de Israel si Teherán decide extender sus operaciones contra territorio israelí.










