El presidente de Israel Beitenu, el diputado Avigdor Liberman, hizo este miércoles un llamamiento urgente a los dirigentes de los partidos del “bloque de quienes sirven” para que reaccionen en la recta final antes del cierre de las listas para la Knéset y promuevan alianzas políticas que eviten una pérdida crítica de votos. En un movimiento político significativo, Liberman incluyó por primera vez en este bloque al partido de Gilad Erdan, junto con las formaciones de Hili Tropper y Benny Gantz.
En un comunicado, Liberman advirtió que la fragmentación entre las listas pequeñas podría provocar un colapso general del bloque el día de las elecciones: “Estamos en la recta final antes del cierre de las listas. Hago un llamamiento a los dirigentes de los partidos del bloque de quienes sirven para que actúen con responsabilidad. Todos debemos hacer un último esfuerzo por alcanzar acuerdos con los partidos de Hili Tropper, Gilad Erdan y Benny Gantz para evitar la dispersión de votos”.
Además de reclamar una unión, Liberman presentó un duro análisis electoral y afirmó de manera categórica que ninguno de esos tres partidos tiene posibilidades reales de entrar por sí solo en la Knéset. Sin embargo, advirtió que su participación por separado podría actuar como una “aspiradora de votos” y restar una fuerza considerable al conjunto del bloque: “No tienen posibilidades de superar el umbral electoral, pero podrían restar entre tres y cuatro escaños al bloque de quienes sirven”.
La decisión de Liberman de incluir a Gilad Erdan en el cálculo de escaños del bloque es el aspecto más inesperado de su llamamiento, ya que sitúa a su partido como parte integral del equilibrio de fuerzas dentro de ese sector político. Ahora, cuando se agota el tiempo para tomar decisiones antes de la presentación formal de las listas ante el Comité Electoral Central, la presión sobre Gantz, Tropper y Erdan para que renuncien a concurrir por separado alcanza su punto máximo.
El sistema político ha entrado en horas decisivas de intensas negociaciones, mientras el riesgo de desperdiciar votos pesa sobre todos los bloques. La situación actual indica que los partidos de Gantz, Tropper y Erdan se encuentran alrededor del umbral de entrada a la Knéset y tienen dificultades para garantizar que podrán superarlo si concurren por separado.
Para los adversarios del bloque de Netanyahu, se trata de un escenario ya conocido y temido: decenas de miles de votos podrían acabar en el basurero de la historia política por haberse repartido entre varios partidos que no lograron superar el umbral electoral. Un escenario de este tipo otorgaría una ventaja automática y decisiva al bloque rival en el reparto final de escaños, incluso sin que un solo votante cambiara de bando.










