Ofer Winter, presidente del partido Amjá Israel y general de brigada de la reserva, condicionó su entrada en un Gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu a la aprobación previa de una ley de servicio que obligue a todos los jóvenes a presentarse y contribuir.
Winter dejó claro que su partido se identifica con la derecha y que recomendará ante el presidente del Estado que Netanyahu sea quien intente formar Gobierno. Al mismo tiempo, respondió a las críticas de simpatizantes decepcionados por esa decisión y pidió disculpas a quienes esperaban una propuesta política completamente distinta.
También rechazó las acusaciones y ataques que, según aseguró, ha recibido desde la creación de su partido. Sostuvo que distintos actores están intentando debilitar a la formación mediante manipulaciones, mentiras y campañas destinadas a generar temor, y afirmó que su proyecto busca apartarse de los acuerdos por cargos y de las prácticas políticas tradicionales.
Uno de los principales puntos de su propuesta es la incorporación de la población jaredí a las FDI sin aplazamientos ni concesiones. Winter cuestionó la actuación del actual Gobierno y afirmó que quienes no han conseguido impulsar ese reclutamiento hasta ahora tampoco podrán hacerlo más adelante.
Además, criticó que todavía no exista una comisión de investigación con amplio respaldo público y consideró que el Gobierno tampoco ha logrado un resultado decisivo y claro en Gaza.
Al explicar su respaldo a Netanyahu, descartó formar parte de un bloque junto a Avigdor Liberman, Naftali Bennett y otros dirigentes a los que vinculó con la anterior coalición que incluyó a un partido asociado al movimiento de los Hermanos Musulmanes. Según Winter, entre las opciones políticas actuales su formación pertenece claramente al espacio de la derecha.
Pese a ese respaldo, insistió en que no entregará un apoyo incondicional. Su partido no entrará en el próximo Gobierno si la ley de servicio no ha sido aprobada antes de la investidura. Winter recalcó que no aceptará que la medida quede como una promesa futura ni como una cláusula pendiente dentro de un acuerdo de coalición.
La propuesta plantea que todos los jóvenes tengan que presentarse ante el Estado. Al mismo tiempo, los combatientes y reservistas recibirían compensaciones y una consideración prioritaria.
Winter también descartó negociar puestos reservados o repartir integrantes de su lista entre distintas formaciones. Aseguró que su partido no busca cargos ni fórmulas para acomodar a sus dirigentes.
Ante las elecciones previstas para el 27 de octubre, Winter considera que puede producirse un fuerte voto de protesta. Sostiene que cientos de miles de jóvenes están buscando una alternativa que mantenga posiciones firmes sobre el servicio militar y la necesidad de alcanzar una victoria decisiva.
Respecto a futuras alianzas, dejó abierta la posibilidad de colaborar con nuevas figuras políticas, siempre que no hayan participado en discursos divisivos y no estén relacionadas con el fracaso del 7 de octubre.








