Donald Trump utilizará la próxima semana el Boeing 747 donado por Qatar para viajar a Irlanda, aunque el avión presidencial todavía deberá someterse a nuevas modificaciones de seguridad que el mandatario prevé iniciar en octubre.
Trump afirmó que la aeronave será equipada “al máximo” para poder operar en cualquier territorio y calculó que los trabajos requerirán unos 60 días. El plazo duplica el mes que había estimado inicialmente en julio.
El avión entró en servicio a finales de junio después de ser acondicionado por el ejército estadounidense, pero las modificaciones aceleradas dejaron pendientes sistemas de protección, entre ellos medidas de defensa antimisiles. Las dudas cobraron relevancia tras un episodio ocurrido en julio, cuando Trump abandonó una cumbre de la OTAN en Ankara en medio de una posible amenaza iraní.
En aquella ocasión, el presidente dejó el antiguo Air Force One y abordó de forma encubierta una aeronave más pequeña por recomendación de su equipo de seguridad. El avión presidencial despegó después con periodistas y asesores a bordo. Trump explicó posteriormente que aceptó el cambio porque sus responsables de seguridad le indicaron que debía viajar en otra aeronave.
La alerta se originó a partir de información israelí sobre una posible amenaza de misiles o un complot iraní contra Trump, aunque analistas de la CIA habían expresado escepticismo sobre esa inteligencia.
El Boeing 747 fue entregado por Qatar a Estados Unidos en 2025, después de que Trump criticara la antigüedad de la flota presidencial y los retrasos de Boeing en los nuevos aviones encargados para sustituirla. La aceptación de una aeronave de lujo procedente de una potencia extranjera provocó cuestionamientos éticos y de seguridad.
Trump tiene previsto realizar una breve visita a Dublín y trasladarse después a Doonbeg, en el oeste de Irlanda, donde se encuentra el campo de golf de su familia y se celebra el Abierto de Irlanda.
El mandatario también dijo que el avión catarí probablemente terminará en su futuro museo presidencial cuando deje el cargo en 2029, aunque aseguró que todavía no ha tomado una decisión definitiva.
Boeing prevé entregar en 2028 el primero de los dos nuevos aviones presidenciales construidos específicamente para sustituir a los actuales Air Force One, varios años después del calendario originalmente previsto.










