Las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron objetivos de Hezbolá en el sur del Líbano después de que el grupo lanzara dos drones explosivos contra tropas israelíes en el área de la cresta de Ali Taher. Las autoridades libanesas informaron de cuatro muertos y 20 heridos por los ataques.
El Ministerio de Salud del Líbano indicó que dos personas murieron y otras dos resultaron heridas en Nabatieh al-Fawqa. Otras dos mujeres murieron y seis personas resultaron heridas en Arab Salim. Ocho heridos fueron registrados en la ciudad de Nabatieh y cuatro en Kafr Rumman. Entre los heridos había varias mujeres y tres niños.
Las FDI afirmaron que uno de los drones dirigidos contra sus tropas fue derribado y que ningún soldado resultó herido. El ejército israelí calificó el ataque de Hezbolá como una “violación flagrante” del alto el fuego y señaló que respondió contra infraestructura y operativos del grupo.
Entre los objetivos estuvo el edificio del hospital Ghandour, en Nabatieh al-Fawqa, que estaba fuera de servicio y sin pacientes ni personal. Las FDI sostuvieron que Hezbolá lo utilizaba como centro de mando y que desde el complejo actuaban operativos dedicados a tareas de artillería y vigilancia. El ejército también atacó depósitos de armas y otros edificios que, según indicó, eran utilizados para preparar ataques.
Antes de uno de los ataques, las FDI emitieron una advertencia urgente para los residentes próximos a un edificio de Arab Salim que identificaron como una instalación de Hezbolá y ordenaron alejarse al menos 300 metros. Las autoridades libanesas señalaron que otro inmueble de la localidad también fue alcanzado y que allí murieron las dos mujeres.
Otro ataque en la ciudad de Nabatieh alcanzó un edificio histórico y causó daños en oficinas de los ministerios libaneses de Finanzas y Agricultura, además de comercios y cafeterías cercanos. También se informó de un ataque contra una motocicleta en la zona.
La semana pasada, las FDI anunciaron que habían terminado de despejar una instalación subterránea de Hezbolá bajo la cresta de Ali Taher, después de tomar el control operacional de la superficie y de dos rutas de túneles. El ejército describió el complejo como una infraestructura estratégica construida durante dos décadas y afirmó que fue financiada y planificada por Irán.
Las fuerzas israelíes permanecen desplegadas dentro de una zona de seguridad que Israel sitúa a unos 10 kilómetros dentro del sur del Líbano. Israel y el Líbano firmaron el 26 de junio un acuerdo marco mediado por Estados Unidos, y funcionarios israelíes han vinculado nuevas retiradas a avances verificables del ejército libanés en el desarme de Hezbolá.










