Una delegación de 20 senadores y representantes estatales de Estados Unidos anunció que impulsará legislación contra empresas y organizaciones que boicoteen a residentes de Judea y Samaria.
Los legisladores visitaron Samaria como invitados del jefe del Consejo Regional de Samaria, Yossi Dagan, en medio de las amenazas de Irlanda y España de imponer sanciones a israelíes de la región.
La iniciativa plantea que las compañías y organizaciones que se nieguen a mantener relaciones comerciales con residentes de Judea y Samaria debido a su lugar de residencia enfrenten contramedidas y sanciones en los estados donde se apruebe la legislación.
La delegación estuvo encabezada por Jason Rapert, fundador y presidente de la Asociación Nacional de Legisladores Cristianos, NACL. Participaron funcionarios electos de Alaska, Georgia, Arkansas, Mississippi, Oklahoma, Montana, Minnesota, Alabama y Missouri.
Rapert presentó la campaña contra los boicots como una nueva etapa del trabajo de la organización, después de sus esfuerzos para promover entre legisladores estadounidenses el uso y reconocimiento de la denominación Judea y Samaria.
La senadora estatal de Mississippi Kathy Chism anunció que llevará la propuesta a su estado e intentará conseguir su aprobación. El representante de Alabama Mark Gidley recordó que su estado ya adoptó legislación contra quienes imponen sanciones a Israel y pidió extender medidas similares a otros estados y al ámbito federal.
La representante estatal de Arkansas Hope Duke también respaldó sanciones contra compañías que se nieguen a hacer negocios con Israel y pidió que otros estados adopten medidas semejantes.
Tennessee ya aprobó una ley que exige utilizar “Judea y Samaria” en documentos oficiales estatales en lugar de “West Bank”, mientras Arizona aprobó una resolución sobre la misma cuestión.
Proyectos relacionados se encuentran en fases avanzadas en West Virginia y Florida, y ya se han presentado formalmente iniciativas en Alabama, Florida, Oklahoma y Georgia.
Dagan agradeció a los legisladores por promover medidas contra los boicots y destacó la importancia que atribuye a la campaña para fortalecer el reconocimiento político de las comunidades israelíes de Judea y Samaria en Estados Unidos.










