El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, llamó en dos ocasiones al presidente estadounidense Donald Trump para solicitar una ofensiva militar contra los hutíes. Sin embargo, el mandatario norteamericano se negó a cumplir esta petición.
El gobierno de Estados Unidos descarta tomar acciones bélicas directas contra el grupo insurgente por el momento. A pesar de esta postura, alrededor de cien asesores militares estadounidenses permanecen en territorio saudita.
La labor de estos especialistas consiste en ofrecer información de inteligencia y estrategias tácticas sobre los objetivos hutíes, pero se mantienen al margen de participar de manera activa en cualquier bombardeo o ataque directo.









