Cho Hyun y Abbas Araqchi, responsables de las relaciones exteriores de Corea del Sur e Irán, mantuvieron una conversación telefónica para abordar la situación actual en Medio Oriente y la necesidad de asegurar el tránsito naval ininterrumpido a través del estrecho de Ormuz.
Este canal marítimo representa una ruta comercial indispensable para el suministro energético de Seúl. Durante el año pasado, el país asiático importó por esa vía el 61 por ciento de su petróleo crudo y el 54 por ciento de su nafta.
El gobierno surcoreano evalúa diversas alternativas, con posibles medidas militares incluidas, para garantizar la libertad de movimiento en la zona. Las autoridades descartan hasta el momento una decisión definitiva sobre el despliegue de sus tropas.









