Tres integrantes de las fuerzas de seguridad de Irán murieron este sábado durante enfrentamientos con hombres armados en el sureste del país, una zona donde son frecuentes los choques con grupos armados, yihadistas y traficantes.
Otros cuatro hombres armados murieron durante una operación conjunta de la Guardia Revolucionaria, la Dirección general de Inteligencia y la Policía.
Las autoridades iraníes los calificaron de terroristas y señalaron que preparaban un ataque en la ciudad de Saravan, situada a más de 1.300 kilómetros de Teherán. No se precisó si pertenecían a alguna organización.
Las fuerzas iraníes también incautaron armas, municiones y explosivos durante el operativo.
La operación tuvo lugar en Sistán-Baluchistán, una de las provincias más pobres de Irán, fronteriza con Pakistán y Afganistán. En esa región se producen con regularidad enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad, grupos armados, yihadistas y traficantes.










