La Marina de Estados Unidos adjudicó a Boeing un contrato de $562 000 000 para producir tres MQ-25A Stingray dentro del primer lote de Producción Inicial de Baja Tasa (LRIP). Con estas unidades, el número de aeronaves contratadas asciende a 14.
El acuerdo adopta la modalidad de incentivo de precio fijo. Las primeras entregas del lote 1 están previstas para 2029. Este tramo del programa servirá para validar el diseño, los procesos industriales y la preparación de la cadena de suministro antes de ampliar la producción.
El capitán Daniel Fucito, gerente del programa de aviación de portaaviones no tripulados PMA-268, señaló que el primer contrato LRIP marca el paso del desarrollo hacia la fase operativa. También indicó que el MQ-25A debe aportar mayor alcance, letalidad y capacidad de supervivencia a las fuerzas embarcadas.
La adjudicación llega después de que el programa recibiera en mayo de 2026 la aprobación del Hito C, necesaria para entrar en la fase de Producción y Despliegue. Esa decisión se produjo menos de un mes después del primer vuelo del MQ-25A representativo de producción, efectuado el 25 de abril de 2026.

El contrato incluye además la compra anticipada de componentes de largo plazo para tres aeronaves del lote LRIP 2. La adjudicación correspondiente a ese segundo lote está prevista para 2027.
Antes del nuevo pedido ya existían 11 aeronaves contratadas dentro de la fase de Desarrollo de Ingeniería y Fabricación. Ese conjunto comprende cuatro ejemplares del Modelo de Desarrollo de Ingeniería, cinco Artículos de Prueba de Demostración de Sistemas y dos unidades destinadas a pruebas terrestres estáticas y de fatiga.
El MQ-25 Stingray es un avión no tripulado de reabastecimiento en vuelo concebido a partir del programa Carrier-Based Aerial Refueling System, conocido como CBARS. Ese proyecto surgió después del programa Unmanned Carrier-Launched Airborne Surveillance and Strike, UCLASS.
Su función principal es suministrar combustible a otras aeronaves desde portaaviones para aumentar la autonomía y la flexibilidad operativa del ala aérea embarcada. La Marina prevé adquirir 76 MQ-25, incluidas las aeronaves de desarrollo y de prueba.
El plan contempla que el Stingray asuma tareas de reabastecimiento que hoy recaen en los F/A-18E Super Hornet. Con ello, una mayor cantidad de estos cazas podría quedar disponible para misiones operativas en lugar de emplearse como aviones cisterna.
En 2021, el demostrador MQ-25 T1 de Boeing realizó el primer reabastecimiento aire-aire entre un avión cisterna no tripulado y una aeronave tripulada receptora. Para esa prueba utilizó el sistema Cobham Air Refueling Store, el mismo tipo empleado por los F/A-18.

El 25 de abril de 2026 tuvo lugar el primer vuelo de prueba de un MQ-25A representativo de producción. La aeronave permaneció en el aire cerca de dos horas y fue controlada por personal de Boeing y pilotos de vehículos aéreos de la Marina desde el sistema de control de misión MD-5, que integra tecnología MDCX de Lockheed Martin.
Durante ese vuelo, el aparato demostró su capacidad para rodar, despegar, volar, aterrizar y responder de forma autónoma a órdenes procedentes de la estación de control terrestre. Era el primero de cuatro ejemplares del Modelo de Desarrollo de Ingeniería previstos en el contrato de $805 000 000 concedido a Boeing en 2018.
La segunda prueba de vuelo se efectuó el 10 de junio de 2026. En esa ocasión se realizaron por primera vez ciclos del tren de aterrizaje. El avión también recibió una nueva carga de software destinada a futuras pruebas de expansión de la envolvente de vuelo.
Durante esa misión, el MQ-25 gestionó de manera autónoma la propulsión, los subsistemas, la guía y los controles necesarios para ejecutar las fases del plan con el tren de aterrizaje arriba y abajo. La campaña de ensayos continuará antes de las operaciones desde portaaviones. Después del segundo vuelo, la aeronave recibió la librea de la Marina de Estados Unidos.
El demostrador T1 también fue embarcado en el USS Nimitz (CVN 68) durante el ejercicio FLEETEX 250, donde apareció estacionado en cubierta junto a cuatro F/A-18E Super Hornet. No se precisó si participó en pruebas de cubierta durante ese ejercicio.
El MQ-25 ya había sido llevado a un portaaviones en diciembre de 2021 para una demostración de operaciones en cubierta. Aquella actividad permitió probar el sistema de control remoto y comprobar la capacidad del aparato para desplazarse por la cubierta junto con otras aeronaves.










