El abogado David Peter, incorporado recientemente al puesto 16 de la lista del Likud para la Knéset, habló sobre su decisión de entrar en política y dejar su carrera jurídica en el sector privado. También expuso sus críticas al sistema judicial y a las autoridades encargadas de aplicar la ley en relación con el juicio contra Benjamin Netanyahu.
Peter explicó que dejó una actividad profesional con altos ingresos para incorporarse a la política y afirmó que el dinero no fue un factor decisivo. Recordó que durante su infancia recogía ropa de montones de donaciones de WIZO y que creció con recursos limitados. Atribuyó a sus padres valores centrados en el sionismo, el Estado de Israel y el pueblo de Israel, y señaló que esas prioridades están por encima de cualquier consideración económica.
También relató su primer encuentro cara a cara con el primer ministro. Al describir a Netanyahu, mencionó las operaciones contra Hassan Nasrallah, la entrada en profundidad en el Líbano, las acciones contra milicias chiíes en Irak, el control del espacio aéreo iraní y el ataque al programa nuclear de Irán. Peter dijo que, cuando Netanyahu le pidió sumarse a ese esfuerzo, consideró que la cuestión económica dejó de tener importancia frente a sus convicciones políticas y nacionales.
Peter concentró sus críticas en la actuación de organismos de aplicación de la ley. Se refirió a testimonios recientes del juicio de Netanyahu, entre ellos el del antiguo jefe de una unidad policial, y sostuvo que altos mandos de la policía mantuvieron contactos impropios y ocultos con periodistas para impulsar investigaciones y eludir límites legales.
Peter calificó esas actuaciones como un ataque contra la democracia destinado, a su juicio, a impedir por medios indebidos la continuidad política de un dirigente electo. También criticó al tribunal por su respuesta ante esos hechos y sostuvo que el proceso debería terminar de inmediato con una absolución.
Al final de la conversación, Peter abordó la reforma judicial y los planes futuros del bloque nacional. Rechazó soluciones parciales y defendió que un partido de gobierno presente de antemano al público un programa amplio y ordenado para modificar el sistema judicial. Explicó que, desde su perspectiva, ese proyecto debe buscar la recuperación de la libertad política y de la confianza ciudadana en la igualdad ante la ley.










