El líder de Yashar, Gadi Eisenkot, teme posibles deserciones dentro de su partido si llega a formar un gobierno minoritario con apoyo de partidos árabes que no integren la coalición.
Eisenkot indicó a miembros de su lista que deberán respetar la disciplina partidaria o dejar sus escaños en la Knéset si no pueden respaldar esa decisión. Según el informe, pidió seguir el ejemplo que dio cuando renunció al Parlamento tras discrepar con decisiones de su antiguo partido, Azul y Blanco.
El dirigente señaló que, si su posible alianza con B”Yachad de Naftali Bennett, Yisrael Beytenu de Avigdor Liberman y los Demócratas de Yair Golan no alcanza los 61 escaños, buscaría formar un gobierno minoritario con la abstención de partidos árabes.
El bloque de cuatro partidos de Eisenkot se ha mantenido alrededor de 57 escaños en las encuestas, por encima de la coalición actual, pero aún por debajo de la mayoría necesaria. Por ello, necesitaría el apoyo de otra fuerza, posiblemente Ra”am, liderado por Mansour Abbas.
Eisenkot ha señalado que prefiere esa vía antes que un gobierno de unidad con integrantes de la coalición actual. Sin embargo, esa postura difiere de la de su número dos, Yoram Cohen, quien dijo que estarían abiertos a acuerdos con el sionismo religioso o el Likud si Benjamin Netanyahu no encabeza el gobierno.
El líder de Yashar también dejó abierta la posibilidad de gobernar con Shas si acepta su propuesta de servicio militar universal. La preocupación por deserciones es relevante para el partido debido a su lista de perfil derechista y a la presencia de muchos candidatos sin experiencia previa en cargos electivos.
Las deserciones provocaron la caída del breve gobierno de Naftali Bennett en 2022, cuando Idit Silman abandonó su partido y se unió al Likud. Según el reporte, Yashar evaluó pedir a sus candidatos un compromiso escrito para evitar un nuevo caso similar, pero finalmente descartó la idea.










